Sobre la literatura romántica juvenil (y el porqué es tan nociva)

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En un mundo tan deshumanizado y globalizado donde cualquier cosa puede ser convertida en un bien de consumo, no es de extrañar que las relaciones tóxicas se hayan subido al carro. ¿Y cómo han decidido hacerlo? Mediante los medios de entretenimiento como libros, películas o series de televisión.

El patriarcado nos hace asimilar el machismo desde que nacemos, hasta el punto en el que asumimos y normalizamos cualquier atrocidad. Los libros son otro medio de transporte para ese machismo. Uno muy peligroso cuando va dirigido a chicas jóvenes, como lo es la novela romántica juvenil.

Para explicar claramente el porqué este tipo de novela suele ser tan dañina y transmite unos valores tóxicos, hay que analizar los elementos fundamentales que se suelen encontrar en el grueso de la literatura romántica juvenil:

  • La protagonista sumisa y virginal. Será descrita como una chica del montón, pero que a pesar de todo se siente especial y fuera de lugar. Características perfectas para que una adolescente pueda identificarse con ella.
  • El hombre atormentado y dominante, normalmente perseguido por un pasado oscuro que le hace comportarse mal o peligrosamente con la protagonista. El deber de ella será aguantar todo ese maltrato para poder curarlo y convertirlo en un príncipe azul. Es una salvadora «pasiva».
  • El «desmelenamiento». La chica llevará una vida aburrida de la que desea escapar hasta que conoce al hombre. Él será el salvador «activo» que la liberará de aquella existencia sin sentido, de una manera u otra. Descubriéndole un mundo de magia y vampiros, como en Crepúsculo. Enseñándole a ser rebelde, como en Tres metros sobre el cielo. O provocando su despertar sexual, como en After.
  • Los celos serán mostrados como un gesto de amor. Probablemente a través de un triángulo amoroso, en el que el tercero en discordia y el protagonista se enfrentarán para luchar por la chica, tratándola igual que a un objeto.
  • La dependencia. Otro elemento común es la imposibilidad de seguir viviendo/ser feliz sin tu pareja. En muchos de los libros suelen producirse rupturas temporales. Normalmente es porque la chica no aguanta más el maltrato al que es sometida, o porque la relación empieza a ser demasiado tóxica. Tras la ruptura, todo se vuelve negro. Hasta que, por supuesto, acaban volviendo con la premisa de que él cambiará. Y en el raro caso de que no vuelvan, es probable que la chica se convierta en una horrible persona (Tres metros sobre el cielo).
  • La posesividad y pertenencia. «Tú eres mía» es considerada una frase romántica en este tipo de literatura. Al conocer al hombre, tú dejas de ser tú, y te conviertes en parte de otra persona. Tu identidad queda anulada en su beneficio.
  • La monogamia y exclusividad. Todas las relaciones mostradas son profundamente monógamas. No solo porque el pensamiento de estar con otras personas romántica y sexualmente sea impensable para los protagonistas, también porque no te enamorarás dos veces. Al menos si eres la protagonista. Ella nunca sentirá nada igual como lo que siente por él. El hombre sí puede tener algún romance fallido y doloroso en su pasado (que a veces es la justificación a su maltrato).
  • El «amor verdadero» que todo lo puede. No importa lo que sufras o lo difícil que sea la relación, prevalecerá. La chica sufrirá más de lo que disfrutará, pero no se rendirá porque está enamorada y quiere cambiar al chico.

Todos estos elementos, adaptados de forma diferente en cada obra, acaban mostrando un claro mensaje: si te quiere, cambiará.

No importa que sea un vampiro que apenas puede contener las ganas de beber tu sangre, o un rebelde que te ata a la parte trasera de una moto, o un chico que te insulta y te trata con desprecio, tú puedes cambiarlo.

Él te descubrirá un mundo nuevo, en su rol de hombre dominante. Y tú, a cambio, aguantarás todo el sufrimiento para intentar cambiarlo y conseguir el feliz para siempre. Porque sin su amor, nunca podrás estar completa.

El papel de «salvadora pasiva» es inculcado a las niñas de diferentes formas. Al romantizar de esta manera las relaciones tóxicas (la dependencia, los celos, la sumisión), el aguantar sufrimiento con el objetivo de obtener tu príncipe azul es transformado en algo deseable. En algo bonito. Cuando no lo es.

Hay una frase en Crepúsculo que le dice la madre a Bella, la protagonista, que creo que resumen bastante bien el rol que pretenden darnos a las mujeres en este tipo de literatura:

«La manera en que andas, como si él fuera el centro del mundo para ti y ni siquiera te dieras cuenta. Cuando él se desplaza, aunque sea solo un poco, tú ajustas automáticamente tu posición a la suya. Es como si fuerais imanes, o la fuerza de la gravedad. Eres su satélite… o algo así».

Eres su satélite. Y él es el planeta alrededor del cual giras. El planeta por el que tienes que sacrificar todo, porque un satélite sin planeta no tiene razón de ser. Y eso, en estos libros, es algo bueno. Algo positivo. Demuestra lo poderoso que es su amor, en lugar de una peligrosa dependencia.

Y es a las adolescentes a las que va dirigida este tipo de literatura. Con contraportadas que aseguran que esta es la historia de amor que quieren vivir, o que el chico que encontrarán entre las páginas es su novio ideal. Y así, romantizan las relaciones tóxicas y el maltrato.

Esa adolescente se lo creerá. Cuando su novio le prohíba salir con demasiados amigos lo aceptará, porque lo quiere. Cuando le diga que prefiere que no se ponga minifalda accederá, porque lo quiere. Cuando la trate mal tendrá justificación porque el pobre lo ha pasado muy mal y porque lo quiere. Cuando la insulte no pasa nada, aguantará, porque lo quiere. Cuando le pegue está segura de que le pedirá perdón y cambiará, porque lo quiere.

Cuando la mate no pasará nada, porque lo quiere.

Sobre Alba M Cheshire

Me gusta beber café por las mañanas y escupir sobre el patriarcado. Feminista en continua formación.

14 thoughts on “Sobre la literatura romántica juvenil (y el porqué es tan nociva)

  1. Qué buen artículo. En mi pre-adolescencia y adolescencia me atiborré a libros (y canciones) de ese tipo. Posteriormente, en plena adolescencia tuve una relación con un maltratador que cumplía al cien por cien las características del típico tío protagonista de este tipo de literatura. Y sí, yo tenía asumidisimo el papel que aquí tan bien se define como “salvadora pasiva”. Si me insultaba, es que lo había pasado mal, etc.

    Una vez acabó la relación y fui consciente de lo que había sucedido tuve muy claro estar alerta cuando iniciara otras relaciones y, aunque creía que lo estaba, con el tiempo me he dado cuenta de que siempre, siempre asumía ese papel de arreglar la vida del chico en cuestión. Aunque jamás salí con otro maltratador, todas las relaciones se alargaban más de la cuenta porque yo esperaba cambiar lo incambiable. Es ahora cuando empiezo a quitarme esa carga que está tan tan metida en mí y que tanto sufrimiento me ha provocado.

  2. Me parece que lo has descrito punto por punto 🙂 gracias por ponerlo tan claro. Lo comparto con mis amigos de Facebook. Por cierto, yo me leí Crepúsculo para ver qué era eso que le gustaba tanto a las chicas de mi edad y, si bien a cachos me identifiqué con las debilidades de la protagonista, conforme avanzaba la relación me iba dando más asquito todo el tema. Luego descubrí que la autora era mormona y dije… ya lo entiendo todo!
    50 Sombras de Grey es una adaptación de Crepúsculo sin vampiros y con sadomasoquismo que ha triunfado mucho entre mujeres algo mayores y se basa en el mismo tipo de relación tóxica.

  3. ¡Me ha encantado este artículo! Ojalá los escritores de novela juvenil hicieran un favor a sus lectores y trataran las relaciones amorosas desde un punto de vista más realista y también más plural, con otro tipo de personajes y problemáticas. Eso de “niña buena se enamora de chico malo” está más que visto, y además contribuye a reforzar nuestra mentalidad de “salvadoras pasivas”.

    Yo misma reconozco que todas estas historias han influido en mi manera de ver el amor como una garantía de ser feliz para siempre. Todos estos libros y estas películas me han comunicado siempre que lo mejor es conocer a un chico del que te enamores a primera vista, y que cuando se convierta en tu novio todo va a ir genial, porque el amor es capaz de eliminar todos los problemas. ¿Qué hay de hablar de los celos, el afán de poseer al otro, o el aburrimiento del día a día?

    Por cierto, he flipado con las frases de la madre de Bella, de Crepúsculo. Yo no he leído los libros, pero me pregunto qué le respondería la chica a esos comentarios, porque son acertadísimos, aparte de tristes. Básicamente le está diciendo “Hija mía, desde que estás con el vampiro no tienes ni vida propia, ni personalidad, ni hobbies, ni amigos.”

  4. Yo no estoy muy de acuerdo con tu artículo. Esta literatura es como todo, es FICCIÓN, por lo tanto, no se debe buscar lo mismo en la vida real xq no funciona de la misma manera. Si las niñas lo ven como que la realidad es asi.. mal. Pero a que tampoco esperan en el anden del tren a ver cuando pasa el tren que las lleve a Hogwarts?
    No es el primer artículo que leo sobre esta moda de romances adolescentes que leen jovenes y maduras, xq yo paso de los 30.
    El tema es que este tipo de literatura no es nueva ni mucho menos. Los libros mas vendidos entre mujeres, al menos antes, eran novelas romanticas. Y como eran las historias? Pues como Crepusculo, pero sin vampiros. Mujer que desea a un hombre, q no puede vivir sin el etc. Punto x punto loq has descrito. Que el público adolescente es mas manejable? Puede, pero ahi tienen q estar los padres y la educación recordando q lo q pasa en los libros suele ser fantasia.
    Yo me he leído Crepusculo entera, incluyendo otra version del primer libro pero desde los ojos del vampiro, que básicamente, te cuenta que la desea, cosa q no sabes en el otro libro. Vamos, q no solo le pasa a ella. Ni él la ataca, ni ella le cambia para q él sea mejor.
    Triangulos amorosos? No hay serie/peli de mujeres q no la tenga. Se basa en nuestra fantasia de tener a dos tios detrás nuestro. Eso es todo. Nadie ve a nadie como un objeto. (en 50 sombras, ya no se..)Porque eso no funcionaria para las lectoras obviamente. Estos son deseos femeninos. Ya esta. Vivir un amor de aventura que te cambie la vida, que no puedas vivir sin la otra persona y que al otro le pase igual. En eso se basan este y todos los libros romanticos. Que da miedo visto desde fuera? Claro. Pero no cuando lo lees. No en tu imaginación, xq es segura. Pero no juzguemos algo que ha estado siempre ahi, y que ahora solo lo miramos con lupa porque es un boom y esta por todas partes.

  5. Bueno, si te sirve de consuelo, los adolescentes no leen estos libros. Si miran las peliculas que adaptan estos libros. Ahora podrias abordar los libros tipo sombras de grey, que yo los encuentro vomitivos.

  6. Me hubiera gustado que recomendárais libros que se salieran de la norma. Dejo aquí un par:

    Y por eso rompimos, que denuncia lo que decís, básicamente.
    Fans de una vida imposible.
    La magia de las pequeñas cosas.
    A orillas de un mismo recuerdo
    Si no despierto
    The raven boys
    Cinder
    Cartas de amor a los muertos

  7. Estoy de acuerdo en los puntos que manejas, con los ejemplos mostrados. Sin embargo la literatura juvenil no se limita a eso y hay más que por el título del artículo da a entender que van en el mismo saco de lo nocivo. La literatura juvenil no es nociva, lo son ciertos temas planteados en algunos libros, mas no en todos. Esas relaciones toxicas las he encontrado en libros que no van para nada dirigido a adolescentes, Pídeme lo que quieras, por ejemplo y hay más que van dirigido a un público más adulto.

    Decir que la literatura juvenil es nociva es una generalidad con la que no estoy de acuerdo. Tal vez debas ampliar tus horizontes en este género y descubrirás que no toda la literatura juvenil es crepúsculo o after. Que es la más comercial, sí. Pero hay más. Hay que educar para enseñar lo nocivo de estas relacione y no de condicionar literatura juvenil= nocivo

    Hay un comentario anterior al mío con el que estoy de a cuerdo, esos libros son ficcion y si lo buscamos en la realidad ya vamos mal. También entra la educación recibida en casa.

      1. Hola Jessica. Si te refieres a mi comentario, tienes razón me lo salté, disculpa. Sin embargo, el punto es el mismo. Para no repetir todo ¿podrías, por favor, leer mi comentario agregando el “juvenil” donde me faltó? Gracias 🙂

  8. No lo creo, porque la autora generaliza. Tan solo el título “Literatura romántica juvenil y por qué es tan nociva”. Lo nocivo no es la literatura romántica juvenil, lo es el tema de los romances tóxicos que están presentes no sólo en la literatura juvenil. Y como mencioné, la romántica juvenil no es after y crepúsculo, hay otros libros románticos juveniles que no caen en este tópico de la relación como se menciona en el artículo.

    El artículo sería muy diferente si hablara especificamente de lo nocivo de las relaciones tóxicas en la literatura. Otra cosa, es ficción no un manual de conducta, los padres deben explicarle a sus hijos que lo que leen, lo que ven en tv no es real y que así no funciona el mundo. En la ficción se puede aspirar a lo que sea incluso a cosas poco probables como que la chica cambie al chico, ¿A quién no le gustaría que eso pasara, que las personas sí pudieran cambiar así permanentemente y no quedara en promesas vanas?

    Saludos 🙂

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