Violencia en contra de mujeres con discapacidad

Autor: Jay Crosby
Autor: Jay Crosby

 

Las mujeres con discapacidad tienen un 50 por ciento más de probabilidades de experimentar violencia por parte de la pareja que las mujeres sin discapacidad.

Las mujeres con discapacidad pueden experimentar formas únicas de abuso que son difíciles de reconocer, lo que hace aún más difícil de obtener el tipo de ayuda que necesitan. Este abuso puede incluir:

  • Destruir o quitar los dispositivos de movilidad de una persona (por ejemplo, sillas de ruedas, scooters, andadores)
  • Negar el acceso y/o uso de medicamentos recetados por alguien.
  • Obligar a alguien a tomar medicamento contra su voluntad.
  • Obligar a alguien quedase en la ropa interior sucia.
  • Impedir acceso a los alimentos.
  • Tocar indebidamente a una persona mientras ayuda a bañarse y/o vestirse.
  • Negar el acceso a los recursos relacionados con la discapacidad en la comunidad y/o citas de atención médica.

Tipos de abuso o violencia

El abuso o violencia no siempre es fácil de identificar, pero aprender acerca de los diferentes tipos de abuso puede ayudar:

  • Abuso o violencia física: por ejemplo, golpear, abofetear y/o restringir
  • Abuso o violencia sexual: por ejemplo, obligar a alguien a participar en actos sexuales.
  • Abuso o violencia verbal: por ejemplo, insultos, maldiciones.
  • Abuso o violencia emocional: por ejemplo, aislando a alguien de sus amigos y familiares, humillar o ignorar a una persona.
  • Explotación financiera: por ejemplo, tomar y/o controlar el dinero de otra persona.

¿ Donde y por quien puede ocurrir ?

El abuso o violencia puede ocurrir en cualquier parte, pero más a menudo cuando la mujer tiene un acceso limitado a pedir ayuda o haya testigos. Los abusadores pueden ser:

  • Cuidadores.
  • Miembros de la familia.
  • Proveedores de transporte.
  • Parejas íntimas.
  • Asistentes de cuidado personal y otro tipo de proveedores de apoyo a la discapacidad.

Obteniendo ayuda

Obtener ayuda y denunciar al agresor no es fácil. Frecuentemente las mujeres con discapacidad no denuncian a su agresor, ya que:

  • Los signos de abuso puede que no sean evidentes para los demás.
  • Pueden sentirse avergonzadas o culpables.
  • Pueden sentir miedo a perder su medio de sustento o su independencia, especialmente si el agresor es su cuidador o su pareja íntima.
  • Puede que ellas no sepan donde obtener ayuda o puede que la ayuda no sea fácil de obtener.
  • Las barreras de comunicación pueden interponerse en el camino, sobre todo para las mujeres sordas.
  • Frecuentemente, los proveedores de servicios tienen un conocimiento limitado acerca de las necesidades de un discapacitado y el abuso.
  • El agresor puede que sea bien conocido y respetado.

Sobre LIVIA CUENCA TORRES

MUJER CON DISCAPACIDAD SEVERA (DISTROFIA MUSCULAR) LUCHADORA, DESEOSA DE VIVIR Y EMPRENDEDORA

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