Sobre frutos y mujeres. Hablando de porno y BDSM

Artista: FFO Art
Artista: FFO Art

Estoy del porno hasta la pepitilla.

Parece que es la fruta de temporada. Pero a mí todo esto del salón erótico, me huele a fruta pasada.

Estoy cansada de que últimamente oleadas de hombres defiendan con total tranquilidad cuáles son los deseos de las mujeres, porque claro, todas somos iguales, y ellos mejor que nadie saben lo que una mujer quiere.

Y me asusta y me da miedo, cuando leo a mujeres afirmar también con mucha tranquilidad estos deseos. Generalizando y a veces incluso utilizando palabras demasiado resabidas, como si hiciera falta un vocabulario cansino en lugar de cotidiano y al alcance de todas (si es que queremos que esté al alcance de todas). Un vocabulario pedante y rebuscado que te hace sentir gilipollas, como si fueras menos por no ser de tan alto rango.

Y me da miedo, porque son mujeres reconocidas, mujeres de la política, que trabajan por nosotras, y están tan seguras en sus palabras de que las mujeres (de una horrible forma generalizada) tienen deseos de sumisión y violencia que… me dan ganas de vomitar.

Me cansa, porque acaban enfocando el porno de tal manera que parece que si no eres una mujer que ve porno comercial y mainstream (que es fundamentalmente machista), no eres sincera contigo misma, porque no podemos elegir nuestros deseos, ¡mujeres del mundo, olvidaos!  A partir de ahora solo podemos desear dolor, que es lo que realmente nos piden las entrañas en lo más profundo de nuestro ser. Si no aceptamos ser sumisas de un amo dominante y el BDSM no nos atrae, no estamos suficientemente liberadas, somos víctimas de tabúes sexofóbicos, somos unas amargadas reprimidas. ¿En serio? No.

Y a la vez, mientras nos abandonan al lado del doloroso deseo que ya no debemos evitar nunca, nos dicen que esto es lo realmente emancipador. ¿Podemos cuestionarnos por un momento por qué la imagen que ha calado del sexo BDSM es mayoritariamente la del amo masculino dominante y la de la mujer sumisa y complaciente? Pensadlo un por un momento. ¿Ya? Sigamos.

Porque cuestionarnos nuestros deseos,  nuestros gustos  y ponerlos en el punto de mira, entre mujeres, eso no, eso no es emancipador.

Pero esto sí. Rendirse al deseo de sumisión patriarcal es lo más emancipador que podemos tener. Solo debemos engañarnos a nosotras mismas y creernos que lo estamos eligiendo nosotras porque somos dueñas de nuestro cuerpo en vez de ser conscientes que es una trampa más para caer en más violencia y sumisión.

Me asusta porque critican que una mujer cuestione lo que para otra es emancipación, cuestionando lo que para otra es emancipación. Critican el debate entre mujeres, marcando líneas de salvación absoluta.

Me asusta porque les asusta debatir. Les asusta ver a mujeres pensar distinto, con opiniones distintas y como no está bien que las mujeres discrepemos unas con otras para seguir desmontando teorías… todo vale.

Y todo… no vale. Y necesitamos estos debates, estos intercambios para que no todo valga. Y los necesitamos para seguir desmontando, deconstruyendo, aprendiendo y avanzando.

Me asusta, porque mientras se afirma y algunas reconocen haber sufrido dolorosas violaciones, defienden la figura de la mujer como un objeto sexual (si ella lo desea, porque con consentimiento todo vale). Ser feminista no significa “hacer lo que te da la gana”, como diría Yolanda Domínguez,

Me aterra que el feminismo pase de ser un movimiento que busca defender los derechos de un colectivo a basarse únicamente en la satisfacción individual sin mirar más allá, sin tener en cuenta lo que nuestros actos generan en otras personas. Feminismo no es liberalismo.

Claro, que yo no entiendo por qué tanta defensa con el  consentimiento en el porno, pero en la violencia de género no. No entiendo por qué separarlo. No entiendo este empeño por diferenciar. Al fin y al cabo, millones de mujeres consienten a sus maridos o parejas. ¿Lo dejamos así?

Resulta que luchamos día sí, día también para empezar a mirar con otros ojos cada gesto cotidiano que nos rodea y ser conscientes de que no es así como lo queremos (ay dios mío, ¡¡estamos cambiando nuestros deseos!!) y ahora con el porno y la salita erótica de turno hay que rendirse. Hay que dejarlo estar.

Pues no estoy de acuerdo.

Claro que quiero censurar la violencia machista. Por mucho que a ti te ponga cachonda. A ti, como persona individual.. pero que la violencia ponga cachondos a la mayoría de los hombres para mí es un problema social, un pensamiento en global y no en gustos individuales. Y no por ello defiendo que las mujeres deban de sentirse culpables de sus deseos machistas (¡dios me libre!).

Pero oiga, es que entre analizar y culpabilizar hay diferencias.

De acuerdo en que necesitamos que el sexo deje de ser visto como fruto del diablo en nuestra sociedad. De acuerdo en educar sexualmente. Pero no de acuerdo en que deje de ser visto como fruto del diablo para que pase a ser visto como fruto patriarcal. Pero no de acuerdo en educar sexualmente bajo un punto de vista machista.

Y con educar sexualmente no solo hablo de educar en colegios e institutos. También el salón erótico educa. También el porno educa y … también nuestras publicaciones y artículos educan. Y a mí me huele a la misma mierda de siempre.  Que se perpetúa.

Debatamos, intercambiemos opiniones. ¿Cuántas veces hemos cambiado de opinión? ¿Cómo vamos construyendo nuestros pensamientos? Este diálogo es importante… No hay que evitar el enfrentamiento. No hay que asustarse porque todas no pensemos igual. No hay que asustarse porque las mujeres discutamos. No pueden conseguir alinearnos también en esto. Mientras debatimos, también estamos luchando, y mientras debatimos también buscamos aprender parar tener más clara nuestra lucha.

Mientras las mujeres debaten, están pensando y avanzamos todas.

Sobre Punkris

Educadora social, payasa y escritora, pero de cuentos :) ¿quién dijo que cuando creces solo lees libros aburridos?

10 thoughts on “Sobre frutos y mujeres. Hablando de porno y BDSM

  1. En el momento en el que hay artículos y opiniones, como pueda ser este, pienso que se hace palpable el avance, no sólo de la mujer hacia su completo empoderamiento, sino de una sociedad en la que, como bien dices, cuando algo se establece, es difícil opinar distinto sin sentirse apartado, mirado como a un loco o un inadaptado.

    Personalmente creo y defiendo la libertada de pensamiento del ser humano, sin distinción de sexo, y creo también que nuestras opiniones están basadas en nuestro bagaje, y claro, la figura de la mujer, tan defenestrada en nuestro «bendito país», lleva una pesada mochila a sus espaldas de la que cuesta mucho desprenderse, pero lo estáis haciendo.

    Pienso que mirando a las mujeres europeas, lleváis 40 años de retraso, no por vuestra culpa claro, sino por culpa de un «enano culón fascista» que os mantuvo encerradas en casa. De ahí que piense que ahora, cuando comenzáis a desperezaros, el debate sea tan intenso como necesario. Es como si vuestra lucha y reivindicación se asemejasen a un «océano» que ha estado atrapado en un vaso de agua, y ahora lo esté inundando todo, con fuerza, con vehemencia, hasta que por fin todo tome su sitio y «las aguas» se calmen para ocupar los lugares de los que no debieron nunca faltar.

    Las opiniones tienen eso, pero en temas como este, entiendo perfectamente tu mal estar. Si como lector pudiera recomendarte algo sería que siguieras, que no te rindas, que aunque el tiempo parezca a veces no llegar nunca, llega, y tu lucha es necesaria, la tuya y la de todas. No creo que hagan falta estos ánimos que intento enviarte, aún así… ¡Ánimo!

    Un saludo.

  2. “Claro, que yo no entiendo por qué tanta defensa con el consentimiento en el porno, pero en la violencia de género no. No entiendo por qué separarlo. No entiendo este empeño por diferenciar. Al fin y al cabo, millones de mujeres consienten a sus maridos o parejas. ¿Lo dejamos así?”

    No, no es lo mismo. Cuando hablamos de consentimiento en el porno, queremos decir (al menos yo) consentimiento entusiasta. Acompañado de disfrute. Ninguna mujer disfruta el maltrato. Ninguna lo eligiría libremente si se le diese esa opción. Otra cosa es que “consientan”, porque creen que se lo merecen, por falta de auto-estima, porque han sido anuladas psicologicamente, por dependencia económica o por otras mil razones que no tienen nada que ver con el goce. Ninguna mujer disfruta el maltrato (que, por definición, NUNCA es consensuado.)

    A pesar de esta y otras discrepancias, creo que entiendo el fondo del artículo. Habla de un tipo de discurso, lo cuestiona. Y sobre todo promueve el debate, lo que nunca puede ser malo, sobretodo cuando la autora se muestra abierta a cambiar de opinión. Yo también lo estoy, si lo veo necesario.

  3. Estoy muy de acuerdo con lo que propones, compi. Creo que hay una rama del feminismo que se ha vuelto muy neoliberal, y eso no hace más que ayudar al patriarcado pensando que es todo idea nuestra y que forma parte de la emancipación femenina. Creo firmemente que es una trampa, y que no hay que bailarle el agua al machipatriarcado.

  4. Pues yo siempre tuve deseos de dominación, no de sumisión. El ser sumisa nunca me atrajo para nada y al parecer eso no es normal si eres mujer. Y me parece fatal que hagan lo de siempre, hablar de las mujeres como grupo homogéneo, lo que pensamos, lo que nos gusta, lo que queremos…necesitamos una educación sexual urgente todos y todas. Y una educación sexual feminista, basada en la igualdad y el respeto, y que no presuponga nada. Cada persona es un mundo y sus gustos sexuales también.

  5. Hola, me ha parecido muy interesante y necesaria tu entrada! El tema del BDSM siempre requiere un poco de reflexión y de auto-rreflexión, especialmente, si llevas toda la vida luchando por la liberación femenina y de repente tienes que admitir que te gusta que te dominen. Es muy fácil relacionar la pareja de amo-sumisa con la cultura patriarcal y la violencia machista, como bien dices; sólo hay que pensar en el penoso ejemplo de 50 sombras de Grey…

    Creo que esa película nos indignó a todos los que estamos metidos en ese mundillo porque era una tergiversación de lo que deberían ser este tipo de relaciones. En la película, el hombre quería a la chica como un objeto sexual, no la respetaba como mujer, pensaba en su placer egoísta, no en el de ella, si se enfadaba lo pagaba con ella, no respetaba su tiempo libre ni su espacio, la manipulaba… vamos, lo peor. Lo único que valió la pena, cinco minutos de montajes audiovisuales con música e imágenes de sadomasoquismo. Lo demás era pura basura. Lo que me pareció increíble fue que la sala estuviera llena, sobre todo de chicas de menos de veinte años…

    Por mi parte, sólo he tenido una relación sadomasoquista, así que tampoco quiero ir de experta, pero era muy distinto. Mi pareja solía hacer el papel dominante y yo de sumisa, aunque a veces nos los cambiábamos y eso también era muy divertido. Nuestra relación se basaba en la confianza, ambos sabíamos qué cosas nos gustaba hacer y qué cosas nos gustaba que nos hicieran y teníamos muy claros los límites de cada uno. También teníamos una “palabra de seguridad” para cortar una situación desagradable. Para mí, era como un juego: ahora me atas, ahora yo te vendo los ojos y te hago tal o cual cosa, ahora nos inventamos unos roles… era una manera diferente de vivir nuestra relación. Era una relación que me hacía sentirme respetada, me hacía feliz, y me liberaba. Podía dar rienda suelta a unos deseos que, aunque iban en contra de mis convicciones, me daban mucha satisfacción personal. No creo que sean incompatibles, el feminismo y el sadomasquismo, pero con conocimiento. Lo nuestro era un intercambio de poder voluntario, y estaba basado en las tres “reglas” del bdsm: era sano, seguro y consensuado.

    En mi caso, fue mi pareja la que me inició en el mundillo y me despejó muchas dudas, me enseñó a distinguir las buenas prácticas de las malas prácticas. Hay mucho “merchandising” y cultura basura con este tema; lo mejor es conocerlo y no dejarse manipular. Os dejo con un esquema que me aclaró bastante las ideas cuando estaba empezando la relación:

    http://67.media.tumblr.com/e527b123d0314a5f1e5ed4d1765e6240/tumblr_muvlmb5AV01qdryito3_1280.png

    Saludos!

  6. Muy interesante. Yo también llevo pensando y preguntándome mucho sobre este tema. Estoy leyendo por facebook algunas críticas, relacionadas con el BDSM. Creo que el discurso se entendería mejor obviando esta práctica. Esta práctica no es el problema, es algo concreto. El problema es la imagen que se da en la mayor parte de la pornografía, que implica siempre los mismos roles, la misma imagen de la mujer y del hombre. El mismo tipo de prácticas que luego se van a considerar la norma, o en algunos casos, se van a exigir (activa o pasivamente)

    Para mí lo más importante es la confusión que señalas entre neoliberalismo y feminismo. Yo fui la primera que creyendo en la dicha de “soy mujer y hago lo que quiero” me acabé autoconvenciendo que era más dueña de mí misma entrando al juego, viendo pornografía, aceptándola y repitiendo patrones. Hay muchas mujeres así. Y a mí me costó tiempo darme cuenta de que había entrado al trapo, que había creado unas asociaciones tan fuertes sobre algo que no me hacía sentir bien. La cuestión aquí no son los gustos sexuales, que cada uno puede saber lo que le da placer. Pero es el placer algo tan psicológico y tan asociativo, que deberíamos preguntarnos en qué hemos sido educados, hombre y mujeres. Y la pornografía es el educador número 1 en esta materia, nos guste o no, para bien o para mal. Y ahora parece que no puedes decir que no, que igual está mal, porque eres una reprimida, Hay una objetivización de las personas que baña todo. Como meros objetos sexuales, y aquí el machismo es otra cosa, pero ambas cosas ocurren a la vez en la pornografía. ¿Te puede gustar? Vale, pero no por eso es bueno, moral, ético, humano.

  7. Muchas muchas gracias por esta entrada!! Es un tema con el que vengo luchando mucho conmigo misma. Por un lado entiendo la libertad individual, pero por otro entiendo que ésta puede llegar a ejercerse mientras oprimimos a otros grupos. Me pongo como ejemplo a mi misma: para mi las verduras siempre fueron “ese” complemento de la carne. Adoraba el sabor de la carne: filetes, barbacoa, embutidos, etc… pero entendí que al consumirla hacía daño a muchos animales, que mi libertad, oprimía a muchos otros. Por lo tanto, dejé de comerla. ¿siento que he renunciado a mis gustos y a mi libertad? En absoluto. Entiendo que lo que hago es solo un granito mas para conseguir justicia. A veces veo el tema del deseo femenino, el porno y la prostitución como algo así. Aunque también tengo el pensamiento constante de que no soy quién para juzgar a nadie, que yo soy una blanquita europea que lo ha tenido mas fácil que mucha gente, y que desde mi punto de vista es más fácil poder decidir, por lo tanto no sólo no soy quien para juzgar a los demás, sino que sería muy egoísta hacerlo.
    Después de leer y leer (y lo que espero que me quede!!) me posiciono mas como abolicionista, aunque con muuuucho cuidado de no pisar a nadie y sobretodo con mucho respeto hacia lo que desconozco empíricamente.

    De nuevo millones de gracias por esta entrada, para mi los debates son sanísimos! supongo que por eso mucha gente está interesada en meterse por medio para hacer mucho ruido y que no nos escuchemos las unas a las otras, porque quien hace eso sabe que debatiendo estamos avanzando y consensuando, cosa que le debe asustar mucho al machismo.

    A seguir luchando, guerreras!!!

  8. Leo con mucha atención y escucho en silencio mientras reeduco mi formación. El feminismo me ha señalado que el misterio de la mujer no es algo que deba desentrañarse desde el complejo sistema de valores con que la hemos construido los hombres, dándole una supuesta identidad eterna, “poética”, inclusive… sino desde lo que nunca quisimos ver y escuchar y sentir: su voz, su pensamiento, su sexualidad, etc… un misterio que ya lleva tiempo develándose y que cada vez se reinventa en la misma dirección… revolución, equidad y justicia. A mis casi sesenta años de edad, todo esto me deja perplejo, pero por una razón: cuán equivocados estuvimos y nos condicionaron en la grosera bipolaridad de puta o virgen… Solo Mujer… en la verdad que solo ustedes nos pueden proveer. Yo sigo aprendiendo.

  9. Muchísimas gracias por los comentarios tan respetuosos, sigo pensando que en el debate, en el intercambio de opiniones está la clave y está la lucha verdadera. Y eso solo es posible hacerlo con respeto.
    Gracias también por los enlaces que compartís, y por hablar de vuestros casos personales y que eso nos ayude a todas a avanzar un poquito más.

    como ya habéis dicho… que siga la lucha!

    1. Gracias a ti por ser capaz de hablar de estos temas, que no lo dije en mi anterior comentario, y sobre todo, por hacerlo desde una perspectiva abierta al debate. Me alegra mucho ver que aumenta la reflexión en este y en tantos otros asuntos. Y aún así, queda mucho por decir y pensar. Me encantaría ver un Locas del Coño Foros, creo que podrían salir cosas muy interesantes

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