Mujeres en los videojuegos: entre el mito, la realidad y el acoso

Autora: Medusa Dollmaker
Autora: Medusa Dollmaker

 

Creo que ha llegado el momento de aceptar que las mujeres somos una población creciente y real en el entorno de los videojuegos. Hacía años se decía mucho que las mujeres en los videojuegos no existíamos, sino que eran algunos tíos haciéndose pasar por nosotras y obtener beneficio de ello. Esto ocurría y por desgracia sigue ocurriendo, pero con el paso de los años la situación ha cambiado y cada vez más nuestra presencia se va haciendo más fuerte. Pero no todo es tan bonito como parece.

El acoso hacia las mujeres en los videojuegos se hace tan presente que a veces da hasta miedo hablar de ello. Yo llevo desde los 15 años jugando online, un total de 10 años ya, y me han ocurrido todo tipo de situaciones.

Muchísimos tíos te acosan cuando se enteran de que eres mujer, eres como un jodido unicornio entre seres terrenales, un ser mitológico y del que todo el mundo ha oído hablar pero que pocos han tenido el “placer” de conocer. Algunos te dan un trato especial, distinto al que se le da al resto de hombres, porque claro… eres la hembra del juego, un ser indefenso y solicitado entre un mar de nabos. Un ser débil al que se ha de proteger, al que se ha de tratar con cuidado, alguien frágil…

Un momento… ¡¿qué?!

La actitud de los hombres en los videojuegos refleja claramente la que, por desgracia, muchos hombres enfocan hacia nosotras en cualquier situación cotidiana. A lo largo de mi trayectoria en los videojuegos he tenido un par de casos serios de buitreo (así solemos llamar las actitudes de acoso en los videojuegos) que no quisieron cesar ni ante el aviso de que no me sentía cómoda ante esa situación y que simple y llanamente quería disfrutar de mi estancia en ese videojuego como lo puede hacer cualquier otra persona, independientemente de su sexo. Soy mujer, soy independiente, no necesito la ayuda y compasión de absolutamente nadie. Sé valerme por mi misma, no necesito a nadie haciéndome de “apoyo”. Un apoyo, que acaba convertido en acoso. Si no aceptas sus “palabras amables”, su “trato especial”, su “amabilidad”, te tachan de puta y más. Eres una desagradecida, eres lo puto peor que se han cruzado en la vida.

Una vez concretamente, a uno de los hombres a los que le corté el grifo del buitreo se dedicó a insultarme por otros lares, incluso le llegó a decir a mi novio que era una puta, que tenía pruebas mías insinuándome y mil cosas más… Yo no salía de mi asombro, no me podía creer que ese tipo se estuviera inventando todas esas cosas. ¿Y qué fue lo que hice? Le dije: “Si tantas pruebas dices que tienes de que me insinúo ante ti u otros tíos, sube fotos de esas conversaciones. Aporta pruebas de todo lo que he hecho y dicho, según tú”. Yo estaba muy tranquila, sabía perfectamente que no me había insinuado ante absolutamente nadie, y que todas esas cosas que iba diciendo ese tío eran por puro despecho, porque no había estado dispuesta a seguir aguantando su acoso cibernético. Lógicamente y dado a sus mentiras no tuvo ninguna foto para subir, ninguna prueba que aportar a sus absurdas teorías. Así que sus palabras se lo comieron con el tiempo.

Aun así, no contento con esto, se fue a otra comunidad de jugadores donde, en su solicitud de entrada, puso que “lo habían expulsado de un clan por las tetas de una tía”. Todo esto, porque el líder del clan donde ambos estábamos entonces se puso en contacto con él y le dijo que le iba a expulsar principalmente porque no daba el nivel como jugador, y que no quería que ningún miembro de su clan se dedicada a acosar a las jugadoras que habíamos en él, ya que las mujeres no éramos ni somos cachos de carnes con patas y no estábamos ahí para complacerlos, ni a él ni a nadie más.

¿Es tan difícil de entender que sólo vengo a jugar y a distraerme un rato? No vengo a ligar contigo ni con nadie, joder. Personalmente me parece denigrante que sólo por nuestros genitales nos quieran dar un trato distinto, ya sea para bien o para mal (el 90% de las veces siempre acaba mal). No quiero regalitos por ser mujer, no quiero tratos preferenciales, no quiero ventajas, ¡sólo quiero jugar!

Las mujeres somos dueñas de nuestros cuerpos y nuestras vidas, y hemos de aprender a decir “no”. No es fácil, muchas nos sentimos vulnerables e incómodas ante este tipo de situaciones, pero no podemos permitir que el acoso siga ocurriendo de esta manera. La otra cara de la moneda es que ellos deben aprender a respetar ese “no” sin generar situaciones violentas o incómodas.

Por suerte y con el tiempo he aprendido a hacerlo, e incluso he empezado a tomar “medidas de seguridad” que preferiría no tener que tomar, pero que por lo pronto me sirven. Desde hace mucho tiempo y cada vez que tengo que comunicarme por el chat del juego por algún motivo, me refiero a mi misma como alguien del sexo masculino. No doy absolutamente ninguna pista sobre el hecho de que soy mujer. De hecho, sólo lo saben las personas que juegan en un ambiente más cerrado y cercano conmigo, gente en la que confío plenamente. En definitiva son gente, hombres y mujeres, que vienen a lo mismo que yo: a jugar a un juego, a desconectar y a divertirse.

Nuestra lucha contra el acoso no debe cesar, y algunos hombres deberían revisarse su actitud machista y patriarcal, y sobretodo entender que absolutamente ninguna de nosotras estamos ahí por y para ellos.

Sobre Noelia Lorite Gonzalez

Gaming is my religion // A veces me da por decir lo que pienso // Team Sneak [SnK]

5 thoughts on “Mujeres en los videojuegos: entre el mito, la realidad y el acoso

  1. Yo hace bastantes años que no juego, pero recuerdo la condescendencia en las comunidades. Termine bastante harta, asi que en algunas comunidades me hacia pasar por tio. Una pena, pero era eso o que estuvieran tocando las narices continuamente. Como en la vida, tenias que hacer el doble para llegar al mismo lugar.

  2. Veo que algunas cosas han cambiado poco. Lo de chicas con avatares neutros y que dejaban que la gente asumiera que eran chicos también pasaba antes. Y el tema del buitreo tampoco es nuevo, por desgracia. Personalmente prefiero pensar que la mayoría de gente es normal y que los gilipollas, son pocos, aunque den por culo a mucha gente.

    Un avance positivo es que le echaran del guild, antes no habría pasado, porque lo habrían considerado “una broma” y que, el pobre, solo quiere ligar. Que tendrías que sentirte alagada y blablabla. Así que al menos, una mejora si que hay. Y ya parece que es menos drama cuando una chica gana a un chico, que antes parecía que si les ganabas era la peor ofensa y te odiaban por siempre jamás. XD

    Supongo que no nos queda más que seguir haciendo nuestras vidas, aunque les ofenda, y mantener las distancias con los imbéciles. A la larga es muy liberador porque deja espacio en tu vida para gente que, siendo más tímida o menos llamativa, merece mucho más la pena. Ellos que se queden en sus guetos redpillers a contarse lo mucho que ligan y lo superdominantes que son con sus novias imaginarias. XD

  3. Te tratan en plan princesita o puta entonces…, y en medio?. Es una mierda…, si te sirve de consuelo (ni de coña te va a servir), de cuando en cuando yo recibo perlitas de tíos también, invitaciones sexuales o cerdadas varias jugando a apalabrados (ya ni me quiero imaginar lo que sería ser una chica en otro tipo de juegos!. En fin, que lo siento y me avergüenza.

  4. Gamer al aparato. Mujer también. Lo último que he leído me ha dejado con mal sabor de boca… no deberías dejar de referirte a ti misma como mujer. Estás en tu derecho de jugar y que la gente que juegue contigo sepa que eres una mujer y lo respete, tanto los indeseables como la gente de confianza. Y si alguien te acosa se habla con el responsable sobre la situación, se soluciona y a otra cosa mariposa 😀

  5. Yo he jugado a muchos juegos on-line. Lo cierto es que los Trolls están en todas partes, y acosan a cualquiera por cualquier razón solo porque se aburren, a menudo defienden posiciones en las que no creen y tienen varias cuentas para poder estar en cualquier sitio en todo momento aunque les expulsen. Aunque obviamente hay niveles en todo esto, y una cosa es hacer un par de bromas de mal gusto y otra muy diferente ir siguiendo a otro jugador y faltarle al respeto continuamente. Incluso alguna vez hasta yo misma llegué a ser bastante troll montando pollos por faltas de ortografía en los chats por escrito, pero jamás el nivel de acoso que describes en el artículo.

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