Mentiras sobre divorcios y custodia compartida. Respuesta a Pérez Reverte y su artículo “La merienda del niño”

Autora: Leslie Graff
Autora: Leslie Graff

Estimado Pérez-Reverte:

Me gustaría poder decir que me ha sorprendido su artículo titulado “La merienda del niño”, pero la verdad es que no lo ha hecho, pues sigue en su línea de misoginia constante y cuñadismos al más puro estilo español. Supongo que, ya que no me conoce, primero debo presentarme.

Me llamo Marta y gran parte de mi vida son las letras, los idiomas y la lingüística en general. No soy amiga de la DRAE, no sólo por ser una institución tremendamente machista y racista, sino porque su mera concepción es absurda y con cariz prescriptivista, cosa de la que estoy altamente alejada, pues las lenguas, mi señor, son entes vivos. Llegados a este punto, considero que no necesita más información sobre mí para leer este artículo, si es que llega a leerlo alguna vez.

Hablemos de su amigo Paco, por favor. Voy a dar por hecho que este caballero no ha crecido al margen de la sociedad actual, en una mitológica y alejada de la realidad donde el machismo no impera y donde las relaciones de poder en las parejas, especialmente las heterosexuales, no existen. Voy a asumir que se ha criado en la misma sociedad que usted y que yo, donde todas estas cosas están vigentes y son el pan de cada día. Daré por supuesto, también, que usted sólo conoce la versión de Paco, y que como seguramente ya sabe, pero prefiere ignorar, conocer una sola de las versiones de la historia no es conocerla, no se puede tener una versión global de los hechos y mucho menos objetiva, más aún teniendo en cuenta que Paco es su amigo y que ambos gozan de una posición de privilegio social que es normal que no quieran abandonar.

Cómo dejas que ese hijoputa se vaya de rositas, sácale los tuétanos” es una frase que usted piensa que las amigas de, llamemos a la ex Rosa, han dicho para promover que ella se pusiera “flamenca”. Le quiero explicar, señor Reverte, que cuando uno acaba de salir de una relación no ve las cosas con perspectiva, pero con el paso del tiempo uno se acaba aclarando y esa neblina que envuelve todas las rupturas termina desapareciendo. Y esto ocurre haya sido una buena relación o haya sido de maltrato. No es sólo soberbio pensar que sus amigas la han instado a dejar al pobre Paco sin nada, sino que además es tremendamente misógino. Lo que es más probable que haya ocurrido es que con el paso del tiempo, Rosa, se diera cuenta de que sola no llegaba a fin de mes, y que Paco se negara en rotundo a ayudarla, así que tuvo que interponer una denuncia por la manutención de los hijos, que son responsabilidad de ambos.

Me gustaría saber –y lo digo con la mano en el corazón- en qué universo vive usted dónde es válido y aceptable no pagar por la manutención de unos hijos que son tuyos. En qué universo este juez lo ha hecho mal, pues permítame que ponga en duda que le haya quitado “la casa, el coche y hasta la custodia del niño”, cuando de base la custodia es compartida y, a menos que haya algún peligro, esto sigue siendo así. De hecho, leyendo su artículo, es más que probable que tenga la custodia compartida en el régimen habitual: entre semana con uno de los progenitores y fines de semana alternos con el otro, compaginando la mitad de las vacaciones escolares y algunas tardes después de clase. Así que no intente colarnos que no tiene la custodia, y mucho menos que le ha quitado la casa, cuando lo habitual es que o bien la casa se otorgue asigne al progenitor custodio conservando ambos la titularidad de la vivienda hasta que los hijos se independicen (por aquello de no dejar a los niños viviendo debajo de un puente, ¿sabe usted?), o bien que se ponga en venta o que uno de ellos le pague al otro por su compra –aquí hay clara excepciones, como por ejemplo que uno de los progenitores no tenga acceso de otro modo a una vivienda-.

Pasemos ahora a la historia de los piratas, porque tiene tela suficiente para todos los disfraces del carnaval de Tenerife, y créame cuando le digo que esos son muchos disfraces. Cuando un colegio tiene una festividad esto es notificado a los padres, por medio de una circular o un e-mail. En este aviso se aclara el porqué de ella, las normas de vestimenta o si es necesario que lleven algo especial, y si esta es la notificación estándar en los colegios públicos, asumo que en uno “pijoprogre” serán aún más explícitos. ¿Se interesó Paco por leer la circular? Quizá la tenía Rosa, ¿intentó llamarla para ver cuáles eran las normas? No voy ni a comentar lo del parche y la espada de plástico porque evidentemente no ocurrió y es un claro fruto de su inventiva. Así que sobre esto sólo nos quedan dos opciones: o su amigo Paco no tiene absolutamente ningún interés en los asuntos escolares de su hijo, o esta parte es mentira. Permítame decantarme por la segunda.

¡Por fin! Hemos llegado a la merienda. No sé si usted sabe que existe una media del 25% de niños y niñas que sufren sobrepeso según la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económicos. Debemos hablar de esto, y también debemos hablar de como Paco no sólo no está fomentando unos buenos hábitos alimenticios en su hijo, sino que además lo está convirtiendo en un juego “prohibido”, lo que lo hace mucho más interesante y emocionante para el niño. Probablemente Paco no crea que esté haciendo nada malo, pues con este juego, aumenta la complicidad con su retoño y ¿quién no quiere eso? La realidad es que le está enviando el mensaje de que comer ese tipo de productos calóricos y prefabricados a diario no está mal, es divertido y no tiene repercusiones, además, claro, del mensaje subyacente de que él es mucho más divertido que mamá, y que esta es malvada por querer que se coma un sándwich de paté y una manzana.

Es evidente, señor Reverte, que siente odio hacia las mujeres, puede que no sea consciente, pero ahí está. Y si su amigo Paco existe, parece que también las odia. Palabras como “zorra” y “Gestapo materno-escolar” usadas para referirse a una mujer que sencillamente se ha divorciado y que no ha obtenido más de lo que un juez consideraba justo, y al centro escolar y su búsqueda por los mejores hábitos alimenticios para los críos le delatan.

De nuevo, sólo hay un puñado de opciones para este artículo: quizá Paco existe, y esta sea su versión; quizá usted, con su magnífico uso de la palabra, ha convertido una historia completamente normal en una hipérbole que fomenta el falso rumor de que las mujeres divorciadas son seres despiadados que en este Estado pueden dejarte con una mano delante y otra detrás; o quizá, sencillamente, se ha inventado esta historia al completo para justificar su actitud misógina y sexista que se empeña en sacar a la luz con relativa constancia.

Sobre Marta Carmona Hernández

Estudiante universitaria, vlogger y activista a tiempo completo.

13 thoughts on “Mentiras sobre divorcios y custodia compartida. Respuesta a Pérez Reverte y su artículo “La merienda del niño”

  1. De acuerdo con el artículo salvo por un pequeño detalle de gran importancia. Si un niño está con un progenitor entre semana y fines de semana alternos y con el otro sólo fines de semana alternos no estamos hablando de custodia compartida. En ese caso la custodia la tiene el progenitor con el que está entre semana, teniendo el progenitor con el que pasa fines de semana alternos un régimen de visitas pactado (en dicho caso fines de semana alternos) . La patria potestad seguiría siendo de los dos progenitores, no así la guarda y custodia como se dice aquí.
    La custodia compartida se da cuando los menores pasan el mismo tiempo con ambos progenitores, por ejemplo una semana con uno y la siguiente con el otro, o cambiando cada dos semanas.
    Creo que es importante hablar con propiedad en estos temas. Y no, la custodia compartida no es la habitual. De hecho, en Valencia se estaba dando por defecto cuando no había acuerdo entre los progenitores pero, por desgracia, desde esta semana ya no es así.

  2. Interesante artículo, no tanto como el de Reverte, que a pesar de ser una persona tan supuestamente culta y de mundo se dedica a describir la realidad con brocha gorda y numerosas ironías.

    Me hace gracia que le parezca mal que prohibieran llevar espadas al colegio. Cuando en mi colegio los niños han venido disfrazados también prohibíamos llevar pistolas o espadas de juguete. De lo contrario hubiéramos tenido que pasarnos todo el tiempo diciendo a Fulanito o Menganito que dejaran de pegarse. Lo del parche sí que no lo entiendo tanto, pero bueno.

    Creo que el problema de artículos así no es solo su misoginia, sino por una parte el alcance y la buena reputación que tiene el autor -o eso creo al menos-, y por otra parte el hecho de que los escriba en lo que a mí me parece que han debido de ser 5 minutos, sin profundizar en nada ni plantearse ninguna pregunta (por ejemplo, ¿qué es eso de que en el colegio del niño han quitado horas de Lengua? ¿Qué asignaturas han puesto en su lugar exactamente? ¿Por qué? etc)

    ¿Cómo puede ser que esto salga publicado en el Semanal? ¿En serio los editores piensan que es interesante y que merece la pena ser leído?

    Y ahora me pregunto yo por qué tenemos “intelectuales” o “escritores” así en nuestro país. Pienso en ello y me siento triste.

  3. De acuerdo con Lara en el matiz sobre custodia compartida y Patria potestad compartida, no así en la conclusión. Para mí que el Supremo haya tumbado las leyes autonómicas en las que se concedía en defecto de acuerdo, sin tener en cuenta las situaciones particulares del menor (que se supone que es el interés superior) me parece de justicia. Que se otorgue custodia compartida cuando la crianza no ha sido compartida me parece sangrante. Y dificilmente en éste sistema la crianza es compartida: no porque las mujeres tengamos un gen especial, sino porque nuestra baja de maternidad es de una duración notablemente superior a los 15 tristes días de la de paternidad, por ejemplo (cuando el progenitor se los coge), y por infinidad de detalles estructurales más. Es muy enternecedor ver llorar porque a Paco “le quitan la custodia de sus hijos” pero…acaso Paco contribuyó a criarlos? Ya que el sistema actual impide equiparar las bajas de maternidad/paternidad (sólo permite que la madre ceda una parte al padre)…Paco se pidió una excedencia por cuidado de menor para poder contriburir a la crianza de sus hijos? Ha sacrificado tiempo y dedicado esfuerzo a su educación? se ha tenido que coger días cuando se ponían malos a costa de sus vacaciones y de que el jefe se queje? Porque esa opción la tienen todos los trabajadores en España. A costa de perder dinero, proyección laboral, posibilidades de ascenso…vamos, lo que nos lleva pasando a las mujeres toda la vida.
    Cuando la crianza sea compartida, cuando los padres se involucren en ella a nivel estructural…ya si eso hablamos de compartida. Mientras tanto más criar y menos llorar, creo yo, amigo Paco.

  4. Marta: primero me gustaría decirte que el artículo está muy bien, rara vez no me gusta lo que escribes, sin embargo creo que en este artículo a veces especulas un poco, igual que Arturo en su artículo, evidentemente, de todas maneras confieso que es el primer artículo que leo de esta persona, no me hace falta leer nada más para saber como piensa. Por otro lado, en tu artículo me das a entender que confías en la justicia de este país, o que te parece que funciona y que es justa. También he leído el artículo del CUÑAO, me he reído muchísimo, pero en alguna ocasión me he preocupado un poco, y en algún momento sentí pena por el CUÑAO, pensé en una persona de mi entorno, quizá un vecino, o alguien en el bar viendo el partido del momento, pensé en su educación y en lo mal que probablemente haya vivido, o esté viviendo, pensé que quizá el CUÑAO también es una víctima más de este sistema, una persona sin recursos, que no ha podido estudiar, o no ha querido (eso también es un problema social que engendra el sistema), una persona que quizá su padre le pegaba, o su madre, o los dos, quizá sumidos en pobreza y drogadicción. En fin, no estoy a favor del comportamiento del CUÑAO, ni mucho menos, solo intento buscar la raíz del problema, y quizá el problema sea este sistema que nos educa de tal manera que repetimos lo que vemos y oímos fulminando todo indicio de pensamiento propio o planteamientos sobrios ante la vida. La base de una sociedad, y la base del cambio reside en la educación de la sociedad, nos atañe a todos. Saludos, te leo.

  5. Bueno…ni creo que Reverte no sea un poco misógino, o bastante más bien (siempre ha admirado a los hombretones…), ni que en los divorcios las cosas ocurran tal y como interpreta la escritora de esta respuesta. No he visto más maldad, mala leche, ganas de hacer daño ni ira que la que emana de un divorcio por ambas partes, la de el y la de ella. He enfrentado mucho por mis años de profesión, y si a la sed de venganza del que se divorcia impulsada por el rechazo se le suma la codicia de algunos abogados…, pues montada está. Me he enfrentado incluso a un par de casos de acusaciones de abusos sexuales por parte de un abuelo que al final eran totalmente falsas y para hacer daño, a acusaciones de que la madre era una yonki fornicadora que se cortaba emanando litros de sangre delante de su hijo, a que el padre era un degenerado infiel y alcohólico crónicamente irresponsable, e incluso a un caso en que el padre era un supuesto integrante de un aquelarre de personas que practicaban magia negra (flipa!!). Me llama la atención en general el hecho de que ellas suelen acusar de maltrato psicológico a ellos y ellos a ellas de inestabilidad emocional.

    El sistema favorece al hombre, en los divorcios son ellas aun quien siguen ostentando la custodia casi siempre porque ellas se responsabilizan y asumen que es lo que hay que hacer, y a menudo los hombres deniegan la pensión alimenticia argumentando algo así como: “que se jodan por haberme dejado…” cuando no se dedican a hablar mal de la zorra de su ex. Pero ojo, he asistido a casos, no pocos, de mujeres despechadas, vengativas y manipuladoras a las que no querría yo ver cómo educan a sus hijos después. Es más, yo mismo me he criado en una situación en la cual mi padre resultaba ser el diablo, el más ruin, rufián, putero, degenerado y pervertido de los seres humanos nacidos, al menos en la versión de mi madre, y no sé…me hubiese gustado más neutralidad emocional al respecto.

    Sólo quería dar mi opinión, nada más ni nada menos. Y sí, Reverte es un capullo integral, no hay más que leerle, pero reconozco que sus artículos sobre historia están bien (no lo defiendo, claro…).

  6. Bueno la experiencia diaria nos dice que seguramente Paco no se enteró de que tenía un hijo, de que ese hijo crecía, que tenía responsabilidades, que las responsabilidades en la crianza y educación de ese hijo eran compartidas. Que no solo no compartía esas responsabilidades sinó, casi seguro, ninguna de las demás obligaciones de la casa y de la familia y que por eso, seguramente su mujer, hasta el coño, se largó en cuanto pudo. Ahora el pobre Paco tiene a un chico al que sigue sin educar y va en plan “colegui” con el que es lo que le mola a su papi y al cretino de Perez Reverte. Creo que este relato es lo más fiel a lo sucedido.

  7. El amigo Paco se arrastró como un gusano por su moto. Por su hijo ya si tal… no? Padres coleguitas que por suerte no tienen la custodia porque apañaos estarían sus hijos.

  8. Este señor se dedica a escribir sobre problemáticas sociales muy importantes como si estuviera pegando berridos en la barra de un bar. En lugar de intentar profundizar en nada, utiliza ironías (ejemplo: “a las criaturas se les quita horas de Lengua, de Historia y de Ciencias para darles Valores y Buen Rollito, Estabilidad Emocional, Dinámica de Grupo, Gramática de Género y Génera, Convivencia de Civilizaciones, Acogida a Refugiados”).

    Por cierto, cuando en mi colegio los niños se disfrazaron, también prohibimos que trajeran pistolas o espadas de juguete. No porque los profesores fuéramos unos pijos o ñoños, sino porque no queríamos estar diciéndoles a los alumnos cada dos por tres que dejaran de pegarle a Fulanito con la espadita.

Deja un comentario