El maltrato silencioso

lagrimas

Cuánto me cuesta quererme. Cuánto me cuesta hacer algo bien. Perfeccionarme en algo, aunque sé que tengo cualidades. Cuánto me cuesta pensar que hago algo bien. Y sé por qué es. Me gustaría que cambiara.

A veces me dan bajones y no me quiero casi nada. Entonces me siento inútil, tonta y absurda. ¿Por qué me pasará esto? Es una mierda que me pase. Quiero sentirme bien siempre, y ser feliz de una vez.

El no haber vivido, no haberme desarrollado en nada, no haber tenido experiencias, me pesa. Mucho. Darme cuenta de que sufrí maltratos psicológicos desde pequeña y de que la anulación de mi personalidad llegó a un punto tan alto, me pesa y me duele mucho.

Tanto fue el maltrato y la humillación constante que aún hoy pienso que soy una exagerada.

Quiero buscar un psicólogo/a especialista en maltrato, y me da vergüenza, porque pienso que las personas que asisten a la terapia serán maltratadas “de verdad”, y creo que voy a insultarlas yendo allí, ya que aún todavía dudo a veces de si lo fui, o de si es todo producto de mi imaginación.

Aún así, todo aquello me sigue afectando hoy día, a mis 30 años, y me siento tan destrozada por dentro muchas veces que me paraliza. Otras veces no tanto y voy tirando. Pero es cierto que se ha impregnado mucho en mí y que me ha afectado y me afecta en mi vida, en mi día a día, en como me comporto, en como me siento, en las decisiones que tomo.

Me duele mucho que todas esas cosas hayan pasado y se hayan quedado en nada. Nadie se dio cuenta. Nadie lo supo jamás. Es el maltrato silencioso. Aquel en el que tu maltratador pasa por ser el más bueno del mundo contigo mientras te está destrozando la vida.

Aún no me atrevo a hablarlo. Siento que hablar de ello es como ofender a las personas maltratadas “de verdad”. Pero al mismo tiempo no hablar de ello me hace daño. Necesito que alguien especializado me diga: “Sí, todo aquello fue maltrato“, puesto que yo lo siento así, pero tal es la inseguridad creada que pienso que todos esos sentimientos puedan ser porque soy demasiado sensible y me afecta todo, porque soy tonta… En fin.

Lo cierto es que me gustaría gritarlo a los cuatro vientos. Y escribir este texto y compartirlo, me ayuda mucho.

A todas las personas que piensan que soy muy “paradita”, que soy un poco tontita, que no soy capaz de “echarle cojones a la vida”. A todas aquellas a las que no caigo bien por todo ello, me gustaría decirles que soy así por todo lo que me pasó y aun no he arreglado del todo, sí, y que no me gusta. Y que he tenido que echarle tantos cojones a la vida que a veces no sé si me quedan fuerzas. No me gusto así porque no me siento así por dentro, no soy así. Tengo una idea muy clara de cómo sería yo si nada de esto me hubiera ocurrido, y me doy de cabezazos contra la pared por la impotencia de saber que nunca voy a ser así, ni voy a vivir las experiencias que tendría que haber vivido si nada de eso hubiera ocurrido, por mucho que me trabaje a mí misma, porque los años que han pasado no van a volver. Mi infancia, adolescencia y juventud no las he vivido, me las han robado.

El resultado es que a veces me siento fracasada (aunque no desisto de superarme) y sin demasiadas fuerzas ni ilusión para mejorar nada. Aunque sé que todo debe partir de mí, necesito mucho el apoyo de mis seres queridos para lograrlo y no lo tengo.

Tanto he necesitado hablar esto, y tanto he hablado al menos con uno de ellos, mi pareja (el único susceptible de escucharme un poco y también muy maltratado), que siempre le he hablado de pequeñas cosas, anécdotas, pero no del alcance que esto ha tenido en mí, y no puedo hablar más del tema con él porque pienso que lo canso mucho y que el amor que siente por mí se pueda terminar de agotar por hablar de ello.

Sé que todo lo tengo que cambiar yo desde mi interior. Sé que tengo que modificarme para que todo se modifique y que no depende de nadie más que de mí. Y estoy en ello. Ahora me quiero más que nunca y me doy cosas que antes no me daba.

Pero en realidad, no dejo de encontrarme como siempre sola y maltratada como me he sentido desde que recuerdo. Y además teniendo que mantener una relación medianamente adecuada con mi maltratador por aquello de que es mi padre y por no hacerle daño a él ¡encima! Porque es muy sensible.

Me has quitado todo. Toda posibilidad de ser yo y de ser feliz, de manera natural y sencilla. Se ha pasado mi juventud sin que yo pensara ni por un segundo en que podía ser y hacer lo que me diera la gana, sino siguiendo tus directrices, obedeciendo tus órdenes y cayendo una y otra vez en tus manipulaciones y chantajes emocionales.

Y sabes qué, la verdad es que no quiero verte más. Me da mucha pena reconocerlo, pero es así. No quiero volver a verte. Te agradezco las cosas buenas que hiciste por mí y los sacrificios que hiciste en tu vida por mí, los cuales elegiste hacer porque eras un adulto y yo no. Pero ya se terminó, no te debo nada, ya no puedo fingir más. Desconfío de los hombres por culpa tuya, y no me gusta. Y me culpo a mí misma por culpa tuya, y no me gusta. No quiero verte más.

Ya que en los últimos tiempos no me llamas ni quieres verme, ni te interesas por mí lo más mínimo, entre otras cosas, porque sé que estás haciendo balance de tu vida y te estás dando cuenta de todo el daño que me has hecho, dejemos de fingir. Tú por tu lado y yo por el mío. Que te vaya muy bien, que seas muy feliz, pero lejos de mí.

Sobre LaEstrellaDelNorte

Tengo 30 años, he sufrido maltrato psicológico y me trabajo para acabar con sus secuelas y ser más feliz cada día. Compartir textos con vosotras es parte de ello ¡GRACIAS!

7 thoughts on “El maltrato silencioso

  1. Hola Estrella Del Norte.

    Ha sido leerte y entrarme unas ganas tremendas de abrazarte, de decirte frente a frente que de eso se sale, de que ya eres la persona que quieres ser, está ahí dentro, sólo tiene que aflorar de entre el sufrimiento que viviste. Mirarse al espejo, sonreirse y reconcocer a esa yo que está ahí, saliendo en cero coma….

    No apuntas detalles en tu escrito, pero me siento terriblemente identificada con lo que escribes; el maltrato psicológico puede ser una sutil firma de minar la autoestima.

    Fui víctima de maltrato psicológico, pero muy muy sutil, tan sutil que ni el propio maltratador es consciente. Desde chiquita. Me di cuenta hace poco tiempo. Mi táctica fue huir. Huir de todo, hasta de mí misma. Quererme cero. Y a la vez desarrollar una falsa seguridad (todo fachada) y no confiar de verdad en nadie.

    Siento que tiré por la borda los años de juventud, y que lo hice todo mal y a destiempo. Pero una cualidad me acompaño casi siempre… Unas ganas rabiosas de luchar, de mejorar, de crecer. Y esa es la fuerza que me ha salvado, que soy yo misma, una parte de tantas que me componen.

    Hoy vivo feliz, completa, realizada. Hay días buenos y otros no tanto, pero eso es la vida para mí, aprender a vivir con la luz y la oscuridad.

    Y conseguí mis sueños, por encima de todo el maltrato, conseguí mis sueños. Y cobseguiré lo que me proponga, por que ya sólo depende de mí.

    Eres valiente y muy fuerte. Gracias por tus palabras. Nos inagino tomando un café y explicandonos nuestras vidas, y riendonos de las adversidades pasadas. Por que lo he olvidado, el humor es una fuerza poderosa.

    Un abrazo enorme.

    Atzavara

  2. Te entiendo, y me siento identificada en cierto modo contigo, porque yo también me siento insegura, con muy baja autoestima pienso yo, en gran parte por cierta clase de educación que recibí en mi casa, y muchas cosas dañinas que me dijeron durante mucho tiempo. También creo que eso me ha frenado para conseguir muchas cosas porque no creo en mi. Soy estudiante de Psicología, y la semana pasada fue la primera vez que acudí a un Psicólogo. Te recomiendo que acudas. Todo eso que te atenaza no lo vas a poder resolver tu sola, necesitas que un profesional te guíe. No te preocupes, no te va a juzgar ni va a pensar que tu problema es poca cosa. Te animo a que des el paso, cuanto antes. Ojalá lo hubiera dado yo antes, pero lo importante es hacerlo. Te va a ayudar. Mucho ánimo, seguro que lo consigues.

  3. La forma de dejar todo el sufrimiento atrás es mirar hacia delante. Aléjate de lo que te ha hecho daño, todo lo que puedas, e irás adquiriendo perspectiva. Se fuerte! Tú puedes, claro que sí, esfuérzate por ser tú misma, y a quien no le guste, puerta. Esa parte no es fácil, pues habrá quien prefiera a la chica modosita y callada que conocía y lucharán con fuerza para que vuelva, pero si esa no eres tú, puerta! Quizá esas amistades eran de la chica apagada, y son igual de apagadas. Eres fuerte, eres perfecta, y siempre hay gente para todos los gustos, no todo casa con todo. Date tiempo y encaja tu vida como sólo tú la desees. Mucha fuerza!

  4. Te entiendo perfectamente, no sabes cuanto. Te animo a ir al psicólogo, tu dolor es tuyo, y nadie tiene derecho a decir que exageras o que no lo sientes, porque tú eres la única que ha pasado por tu vida. Y tienes el mismo derecho que cualquier otra persona, y no tienes que comparar tus experiencias con las de nadie.
    Tu dolor es válido.
    Tú eres válida.
    Sé que es difícil, pero espero que lo superes, poco a poco, y que reunas fuerzas para sacarlo todo fuera. ¡Un abrazo muy fuerte, compañera!

  5. Gracias por compartir este testimonio compañera.

    Leyéndote me he visto reflejada. La sociedad infravalora el maltrato, a la víctima del mismo y las secuelas que le provocan. Eso resulta una doble agresión porque acabas culpándote por tus malas experiencias con un “es que eres demasiado sensible” o “exageras”. Tanto se infravalora el maltrato que lo acabas infravalorando tú, creyendo incluso que lo mereces. Es realmente duro vivir pensando así. Es realmente difícil salir de ese huracán de autodestrucción producto de agresiones continuadas. Es difícil pero no imposible ya que creo en la fuerza para resurgir que habita en cada una de nosotras.

    Puedo decirte es que no estás sola, tu testimonio describe sentimientos que yo, en algún momento de mi vida, he sentido. Por eso te agradezco que hayas escrito este texto.

    Un abrazo sororo.

  6. Gracias por compartir esto con nosotras, lo he leído en el momento mas adecuado. Acabo de tomar la misma decisión que tu. Tengo 23 años y mi madre, mas maltratada aun que yo y todavía en sus redes, insiste en que soy mala persona por ello, una exagerada que vive en el pasado,que debo olvidar lo que ha hecho (y hace) y seguir hablando con el para que ÉL sea feliz. Estaba en mi habitación preguntandome si quizás lleva razón, si debo vivir mi vida sin autoestima y en un constante bucle de recuerdos humillantes y palizas mientras a él le pongo buena cara para que no se moleste. Estaba aquí en la cama cuando me he topado con tu relato con el que no me podía sentir mas identificada. Cuando he leído que te llevabas aun con el he vuelto a plantearme que sí, que quizá mi madre lleva razón y no hago mas que exagerar, que quizá, como siempre he pensado, todas esas palizas las merecía. Pero tras el final, me has dado fuerza para no esperar mas, echar a alguien así de mi vida y poder empezar a recuperarme. Espero que algún día a cabemos con el oscilar continuo entre una idea y otra y podamos afirmar con la cabeza alta que nos han maltratado, hemos alejado aquello de nuestras vidas, que hemos aceptado y superado las secuelas y que somos supervivientes. Mucho ánimo compañera! Dentro de nosotras hay alguien fuerte que puede con esto y mas!

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