Aparta de mi sitio. “Aliados feministas” que silencian nuestra voz

Autora: Feminista Ilustrada
Autora: Feminista Ilustrada

 

Este curso he empezado en un instituto nuevo.

Los primeros días estaba muy contenta con el cambio de mentalidad que noté de un instituto a otro. Textos para reflexionar sobre el feminismo, profesores denunciando la invisibilización de la mujer no solo en el arte (estoy estudiando una modalidad artística) sino en toda la historia del mundo. Vídeos reprochando la sexualización de las mujeres en los anuncios, que no SON objetos, decía el profesor. Escuchaba a compañeros hablando de lo absurdo que era que en los anuncios salieran chicas depilándose piernas sin pelo. Y razonaban los motivos, así, con la crudeza de la realidad, que siempre hemos estado sometidas y subordinadas a los hombres, a disposición y semejanza del patriarcado. Pero, si os fijáis, he escrito todo en masculino. Quienes hablaban sobre esto eran (sorpresa): ¡hombres!

Al principio me alegraba de que ellos también vieran nuestra realidad, hasta que el otro día, en una exposición vi como en un grupo de tres chicas y un chico, quien habló sobre la importancia de reconocer a las pintoras fue (sorpresa, sorpresa): ¡el chico! De algún modo sentí que se estaba apropiando de algo que no debía. Era alguna de las tres chicas quien debía estar de pie dándole visibilidad a la historia de una mujer.

Está bien que los hombres tengan conciencia feminista, pero su papel no es abanderar la lucha. Es de sentido común que si un hombre quiere revindicar cualquier aspecto de la situación pasada o presente de las mujeres, lo mejorcito que puede hacer es aplaudir y difundir cuando una mujer lo haga. Y si para ti no es de sentido común, te cuento más:

A mi, como sé que a tantas, me han llamado feminazi al defender mis derechos como mujer y persona, o me han llamado simplemente feminista, con desprecio y desconocimiento absoluto de este término y lucha. Me han escuchado entusiasmados hasta que he nombrado el feminismo o he achacado una desigualdad al patriarcado. Me han llamado exagerada, nos llaman exageradas y resulta que vemos machismo en todos lados. Quizá lo haya. Me han dicho que era innecesario llevar parches/ropa con mensajes feministas. Han intentado que me sienta menos válida por no depilarme, o por no ponerme la ropa (mal) asociada a las mujeres.

El caso, es que en boca y actos de una mujer, el feminismo parece quedar horrible. Mientras que (ya sin sorpresa) cuando un hombre le hace referencia ¡es el salvador!

Remitiéndome solo a los dos últimos ejemplos, si un hombre lleva una camiseta en la que ponga, por ejemplo: “activa tu poder clitoriano”, el tío es un genio y a la gente le encanta que la lleve. Sin embargo si a una mujer se le ocurre activar SU poder clitoriano, se le considera una guarra que nadie sabe que hace llevando esas cosas en la camiseta porque madre mía qué mal gusto. Un hombre puede ir en primera fila de la manifestación con su megáfono gritando “¡nosotras parimos, nosotras decidimos!, pero si una mujer defiende públicamente el derecho al aborto es una feminazi comefetos devoraniños. A un chico también le podrán aplaudir por decir que a él le parece que las mujeres pueden decidir si depilarse o no, sin embargo nadie se calla el comentario graciosete o despectivo a la chica que no se depila. ¿Lo entendéis? Porque yo no. En fin, el gran iluminado que ha venido a decir por las mujeres lo que las mujeres llevamos diciendo siglos, lo que queremos, porque las mujeres somos MUDAS y NO SABEMOS LO QUE QUEREMOS. ¿O qué pasa? Basta ya. No defendáis a los hombres que intentan alzar su voz por encima de la nuestra, quitarnos una vez más la representatividad que nos pertenece. El buen aliado feminista, (porque los hay y se puede ser, lo prometo) como cualquier aliadx en una lucha se calla, escucha, y apoya. Esta es nuestra lucha, la lucha de todas y cada una de las mujeres de este mundo, que tanto nos debe. No tengáis miedo a decir que sois feministas, porque ese es el nombre de nuestras alas.

Como dice la genial Caitlin Moran en Cómo ser mujer: súbete a una silla y grita: ¡soy feminista!

Y a ser libres por nosotras solas.

Sobre Sara Superbruja

Descubrí el feminismo y el arte y desde entonces trabajo en cambiar el mundo mezclando los dos.

8 thoughts on “Aparta de mi sitio. “Aliados feministas” que silencian nuestra voz

  1. Realmente creo que entiendo tu postura, me parece normal que veas a los hombres en estas situaciones… como infiltrados digamos, pero yo creo que hacen mucho bien. No es fácil para un tío hacerlo te lo aseguro, pues le van a llamar maricón, pagafantas, etc… en un plis . Tienes razón con que se mira al mensajero y no el mensaje cuando una mujer proclama cosas, y ciertamente es una intrusión, pero de consecuencias buenas. Con ello se consigue que más hombres escuchen el mensaje, y dejen de ser sólo unas malditas locas exageradas, ya la cosa es seria que lo está diciendo un tío ojo.
    No sé, ten en cuenta que el machismo es como una corriente y nosotros las piedras que va desgastando poco a poco, a penas te das cuenta y no es fácil salir de ella. Creo que hay que incluir a los hombre más, es culpa nuestra por no darnos cuenta de lo metidos en la mierda que estamos claro, pero es bueno facilitar. Piensa que es la sociedad la que nos moldea así desde que nacimos, mamamos machismo. Y al final las consecuencias de tener que ser unos machitos y tal las pagamos ambos, más vosotras obvio.
    En definitiva, creo que hacemos más hablando que apoyando silenciosamente, aunque se os quite un poco el sitio que merecéis. Pero es sólo mi opinión, ya me he equivocado otras veces antes.
    Un saludo

    1. “Con ello se consigue que más hombres escuchen el mensaje, y dejen de ser sólo unas malditas locas exageradas, ya la cosa es seria que lo está diciendo un tío ojo.” Y no te parece que sería mejor que nos escucharan sin asumir que somos unas malditas locas exageradas a menos que tengamos un hombre al lado? Ese es exactamente el problema!

      1. @Delica Tessen Cito “…el machismo es como una corriente y nosotros las piedras que va desgastando poco a poco, a penas te das cuenta y no es fácil salir de ella. Creo que hay que incluir a los hombre más, es culpa nuestra por no darnos cuenta de lo metidos en la mierda que estamos…”

  2. Postura perfectamente fijada. Con respecto a los dos comentarios anteriores, como leí por ahí, “un hombre feminista no debe entrar a los espacios feministas, si no, hacer de su espacio un espacio feminista”.

  3. Entiendo el punto de tu artículo, no obstante, hay entornos machistas en los que nunca se escucharán las palabras de una mujer por el hecho de ser mujer, y muy probablemente la única forma de meterles ideas feministas sea mediante la voz de otro hombre.
    Mi forma de verlo es que, el que una persona que no sufra opresión defienda la causa de las que sí la sufren, pone de manifiesto que es un problema social real del que todos pueden y deben concienciarse.
    Por poner otro ejemplo: muchos aliados de la comunidad LGBT+ van a las manifestaciones del orgullo gay y defienden sus derechos a pesar de no sufrir la opresión, eso demuestra que no hace falta formar parte de la comunidad LGBT+ para comprender que es un problema social.
    En cambio, podría haber, (y de hecho las hay) manifestaciones en contra de la “heterofobia”, a las que solo asisten personas heterosexuales con ideas bastante homófobas. El hecho de que no haya personas homosexuales que alcen la voz en contra de la “heterofobia” demuestra que no es, para nada, un problema social ni real.
    Es por eso que es importante que, aunque en menor medida, los hombres también deban alzar la voz en nombre del feminismo, siempre y cuando sus palabras sean realmente las de un aliado feminista y no las de un feminismo malinterpretado.

  4. Está claro, sería lo ideal, también sería lo ideal que no existiera el feminismo porque no hubiera machismo en el mundo. Yo te digo lo que me parece un avance para el problema, no es justo, pero creo que sí puede ayudar.

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