La soltería en los tiempos del individualismo

redes afectivas Anarquismo relacional
Via The Moon Of Simplicity

Veo últimamente muchos artículos que versan sobre el papel de la mujer soltera en los tiempos que corren. La mayor parte de ese análisis, muy acertado, apunta a la educación y la presión social que recibimos para explicar el deseo de las mujeres por encontrar pareja estable y el miedo a quedarnos solas. Es innegable que eso permanece en nuestro subconsciente y ayuda a construir este ideal de vida en pareja. Hay otros artículos, mucho más optimistas, que nos dicen que la situación se está revirtiendo y que cada vez contamos con más referentes de mujeres solteras, independientes y fuertes.

Mi percepción es que los dos análisis son verídicos pero que aún falta una pieza del puzzle para entender el deseo de estar en pareja. A partir de una cierta edad es innegable que hay una creciente preocupación por tu estado civil por parte de los sectores más conservadores de tu entorno. Al mismo tiempo, no fuera a ser que alguien se quedara sin decirnos a las mujeres qué debemos hacer, los sectores más progresistas te animan a sentirte auto-suficiente y bien contigo misma hasta el punto de que se genera una cierta reticencia a admitir que se tienen ganas de tener pareja, aunque las tengas. En general, aunque cada mujer soltera lo vive diferente, pero que ya somos muchas las que tenemos claro que no necesitamos un hombre a nuestro lado para sentirnos completas, y aún así, es inevitable sentir en ciertos momentos que no encajamos en la sociedad.

Llevo muchos años soltera, y si bien es cierto que con el tiempo vas creando una comunidad en la que sentirte a gusto con este estatus, hay ciertos momentos de incomodidad y de sentirse desplazada. Éstas sensaciones no vienen de dentro, no son infundadas y no les pasan sólo a las mujeres.

Se nos dice que debemos ser independientes, que somos fuertes, que no necesitamos a nadie. Se nos dice que somos libres.Es mentira.

Somos inter-dependientes, tenemos momentos de debilidad, necesitamos a la gente. Estamos subordinadas a necesidades que solas son más difíciles de sobrellevar.

Y eso no es malo. Forma parte de la condición humana. Es innegable la necesidad de tejer una red social a nuestro alrededor. Pero ni siquiera eso debería ser tan grave, ¿por qué una sola persona puede marcar una diferencia tan grande en nuestra red social si ya tenemos amigos y familia? Pero es justo en esa dicotomía amigos-familia donde reside el hecho diferencial.

En nuestro entorno social hay una gradación de prioridades clara: la familia es lo primero. Esta frase no la digo yo, es un saber universal. Sólo los miembros de nuestra familia son los encargados de algunos cuidados y a quienes, a su vez, nos corresponsabilizamos de cuidar. Y cuando digo cuidar no me refiero a quedar para tomar un café, llamar para saber cómo te va la vida u organizar un viaje juntos, que también. La familia es la que se encarga de ti si tienes una enfermedad grave. La familia es la que te da soporte económico en los momentos complicados. La familia es quien te ayuda en la crianza de los niños.

Por defecto, ésa familia está formada exclusivamente por las relaciones de sangre y de pareja. Por supuesto hay algunas excepciones; son esos amigos de los que decimos que son como hermanos. Teniendo en cuenta esta circunstancia tener pareja se convierte en un valor añadido a la hora de tejer nuestra red de seguridad en la sociedad. La soledad de estar soltera no viene tanto por la falta de tener pareja, como por el deterioro del grado de compromiso que se establece en las relaciones de amistad en contraposición.

Nos podrán decir que somos independientes, que somos fuertes, que no necesitamos a nadie. Nos podrán decir que somos libres. Pero mientras no seamos capaces de extender el concepto de familia, de establecer corresponsabilidades de cuidados más allá de nuestros padres, hijos y pareja, las solteras seguiremos siendo individuos más vulnerables.


Me parece interesante remarcar que muchos hombres, aún sin haber estado criados con la presión de un estereotipo que los condena a ser acompañantes de vida de otra persona para sentirse completos, también sienten la necesidad de estar en pareja. Este artículo está escrito hablando de las solteras en femenino porque la autora parte de la primera persona y de sus vivencias, pero no está planteado como un análisis que afecte sólo a las mujeres.

Sobre Alba Hierro

Matemática. Aprendiendo sobre Economía Solidaria y Derechos humanos. Acercándome al feminismo porque es imprescindible para construir vidas que merezcan la alegria de ser vividas.

12 thoughts on “La soltería en los tiempos del individualismo

  1. Hola,

    Muy interesante el articulo.

    Simplemente me gustaria comentar que es muy dificil tener vinculos fuertes en esta sociedad simplemente por la estructura que tiene. Trabajos separados, casas separadas, que nos une, el ocio? las vacaciones? complicado.

    Nose cual es la formula, un grupo fuerte de amigos, los vecinos del barrio, iniciar proyectos de vida conjuntamente? Nos hemos vuelto demasiado egoistas y ademas de no saber convivir (solo para ocio) no sabemos construir opciones que nos permitan vivir por falta de confianza en los otros. La pareja es una forma facil de no sentirse solo y la familia, mas de lo mismo.

    Me gustaria si me pudieras aclarar esta frase:

    La soledad de estar soltera no viene tanto por la falta de tener pareja, como por el deterioro del grado de compromiso que se establece en las relaciones de amistad en contraposición.

    – significa – que con la falta de pareuja se deterioran las relaciones de amistad?

    en todo caso es al reves, cuando hay pareja en muchos casos se deterioran las relaciones de amistad, no?

    La ultima reflexion que queria hacer es tambien que perdemos demasiada energia vital en trabajos ajenos 8-10 horas al dia que no tenemos suficiente energia como para fortalecer estos vinculos humanos de amistad de los que tanto dependemos en realidad.

    1. 1. A nivel personal a mi sí que me gustaría poder contar con una comunidad con la que convivir y con quien extender esos cuidados. Pero en este artículo no pretendía llegar tan lejos, simplemente el hecho de tener unos cuantos amigos del bienestar de los cuales te corresponsabilices y ellos también recíprocamente ya es mucho. No hace falta firmar un contrato, es una pacto tácito.

      2. Esa frase que comentas es claramente LA PEOR REDACTADA de todo el texto. Lo que yo quería decir en realidad es que CON LA EDAD, cada vez damos más importancia a la pareja y se va degradando el concepto de amistad. En un principio el artículo era más largo y contenía algunas disertaciones sobre cómo de importantes son en nuestra vida los amigos durante la adolescencia (en muchas ocasiones mucho más que la pareja que en esa época sí que se concibe como algo pasajero) y como eso cambia con el tiempo. Decidí quitarlo pero dejé esa frase y realmente está mal contextualizada… 🙁

  2. Buen articulo.

    Bajo mi punto de vista contaré mi experiencia. Yo he sido una persona para la q probablemente mis amigas estaban al mismo nivel que mi familia. Tanto que alguna la consideraba casi como hermana. Esto sobre todo durante la adolescencia pero llegando a los 30 tambien. Resultado? Me he comido un monton de puñaladas de las que pensaba que eran mis amigas, y para las que, con el tiempo, vi que no me tenian en el mismo puesto de necesidad o estima que yo a ellas. Problema mio? Creo que en parte si.

    Para la mayor parte de ellas, tener un novio o comerse la cabeza por tenerlo era su prioridad en la vida. Tengo amigas que no pasan mas de 3 meses solteras NUNCA.  Facilidad de enamorarse? No lo creo, es un no poder estar sola. Una me dijo literal, cuando se quedó soltera, que qué iba a hacer?que ella llevaba desde los 17 con pareja! (Exclamándolo), como si la solteria fuera un cancer, como quedarse sin casa y vagar por las calles siendo señalada por los demas. Asi lo ven algunas mujeres. Asi que lo que mencionas de que los lazos de amistad se deberian de fortalecer…si, deberian. Pero al menos en mi caso no ha ocurrido. No se si otras chicas tendran mas suerte, espero que si. Como puedes imaginar, despues de tanta desagradable sorpresa, ahora mi nivel de necesidad de amistades es bastante mas bajo

    1. Lo he dicho en el comentario anterior, comparto el tema de que se degrada el concepto de amistad después de la adolescencia. De hecho ese análisis estaba incluido en una primera fase del artículo. Pero no creo que sea una decisión consciente de tus amigas si no más bien un constructo social que interiorizan sin darse cuenta… Yo he tenido esa experiencia con algunos amigos también pero, por suerte, con el tiempo, he conseguido tejer una red de confianza bastante “adolescente” con unos cuantos amigos. Aún así ni de lejos llega a la corresponsabilidad de cuidados (económicos y de salud) de la que hablo en el texto…

  3. Hola Alba Hierro.

    Me ha interesado mucho este artículo. Mi trabajo fin de grado versa sobre la soltería y me gustaría encontrar más lecturas sobre la misma y en concreto sobre el miedo estructural, patriarcal, social, o por las razones que sea a la vivencia sin pareja. Muchas gracias y enhorabuena por el artículo.

    1. Hola geli,

      pues siendo sincera no tengo muchas referencias que hablen de esto. Fue más bien una reflexion personal y hablándolo con otras compañeras que hilé la idea del texto. No digo que no las haya, que seguro que sí, pero no las desconozco…

  4. Creo que se estigmatiza mas si eres mujer de cierta edad y soltera. Que sin embargo con los hombres que me parece a veces, hasta paldita le dan, si vive en un apartamento y le va bien en el trabajo .. Pues es un hombre ”libre” un conquistador un campeon! De pronto no siempre es asi y algunos si quieren estar mas que casados y con familia de varios hijos.. jaja jajaa aunque no es comun. Por otra parte, si a los 30 o 35 no estas casada, aunque tengas un diploma con honores colgando en tu pared y quizas seas autosufienciente, y tu circulo social sea amplio, pues quizas aun asi te consideren una mujer incompleta. Por otra parte y al margen del tema.. A mi me encanto una pelicula que vi hace mucho, tiempo que de echo no es conocida. Pero era sobre una mujer de mas de 30, que tenia novio o pareja, pero apenas empezaba la relación, pero finalmente ella vivia sola. Es decir era soltera y ya pasaba como los 30s años pero paralelamente a ello. Tenia un amigo gay que tenia una relación estable con un chico, pero era super amigo de ella. Dado que su amistad era bastante solida entre ellos o considerablemente estable. Pues se les había ocurrido formar como una especie de familia un tanto peculiar. Y era que entre los dos llegaron a un acuerdo de engendrar un bebe de los dos, si asi es, un hijo de los dos. La pelicula avanza sobre todo en todo un tema para procrear al bebe, pero mas alla de ello casi termina, en la parque en la que ya tienen al bebe y entre ambos comparten el roll de ser papa y mama. A mi me parecio genial, realmente la idea incluso, la película y una forma una tanto poco usual de formar familia. Primero al final el niño si cuenta con un padre, dos el cumple su deseo de tener papa, tercero aunque suene un tanto superficial mi comentario, pues incluso ella el de ser madre y de alguna manera formar un vinculo mas estrecho con su amigo, y es el de tener una familia, creada por los dos y por la misma inspiracion compartida o mutua. A mi me encanto no puedo negarlo. Saludos.

  5. Tengo 52 años y llevo soltera toda la vida. Nunca he creído en el cuento del amor romático y tener una pareja tampoco ha sido objetivo en mi vida. Sin embargo hace ya como una década que me pesa enormemente esta situación. Es cierto que lo que me pesa tiene mucho que ver con el constructo social pero saberlo tampoco alivia 🙂
    El encontrarme con las mujeres de mi generación ¡que ya son abuelas! y puede que las haya separadas, con un tipo de vida más cercano al mío, menos centrado en el ámbito familiar pero que, sin embargo, tienen unas vivencias -la construcción de una familia- que yo nunca tuve (ni deseé) y nunca podré compartir. Me siento fuera. Entonces acabo relacionandome y sintiendome más a gusto entre mujeres que tienen 20 años menos que yo, que tienen una vivencia más parecia a la mía pero que caminan hacia la de siempre. Y ahí me siento rara. No encajo, no encuentro espejos en los que identificarme y sea como sea, teniendo más o menos intensidad en las relaciones de amistad me asumo en general bastante diferenciada, bastante única. Al rededor mío las hay que entienden, que cuestiona, que aceptan cómo son las cosas conmigo pero ellas están en otra película.
    Y me descubro deseando una pareja, un hombro en el que apoyarme, alguien con quien compartir complicidades, alguien que te acompañe en el camino y también alguien a quien poder acompañar. Alguien con quien compartir el tiempo y el espacio, con quien contar para hacer aquellas pequeñas cosas que deseas. Siento que el peso de la soledad me tumba en la cama un domingo por la mañana y no me deja salir hasta que los retorcijones de hambre no me dejan en paz..
    Este artículo me hace pensar si puede ser cierto que, si los vínculos con mis amistades tuvieran otro cariz, si formáramos una pequeña familia, mis sentimientos y mis carencias serían otras, tendrían otra forma. No lo sé, pero lo que intuyo es que ese tipo de relación hermanada sólo se podría dar entre iguales, que cuando uno o una ya opta por una pareja, una familia, el espacio personal lo cierra en torno a eso y coloca al resto de personas en otro lugar al que sólo accede puntualmente. Puede llegar a hacerlo como un hermano, sí, para dar soporte en lo material cuando se necesite, para compartir una tarde de jueves y dos cervezas o incluso algo más, pero nunca será un acompañamiento de vida porque eso se lo reserva para los suyos. Lo mismo si consigues crearte una red de apoyo en el barrio, lo cual no es mala cosa tengas o no pareja, hijos, perro o plantas que cuidar en vacaciones.
    Y entonces queda encontrarse con esas personas que están en tu misma situación, solteras y con la carencia del constructo social. Y si las encuentras, la mayoría de las veces lo que descubres son seres infelices que también se sienten heridos, mutilados, lo cual igual tampoco ayuda mucho a una misma 🙂
    Sé que no estoy siendo muy positiva que digamos, pero es que para mí esto es un problema vital que sufro y al que no le he encotrado solución por el momento. La pregunta que yo me hago es si la necesidad de ese acompalamiento de vida es o no también algo construido, si cuando inter-dependemos del resto de seres humanos, más allá de los cuidados, necesitamos relamente reir juntos, gozar juntos, llorar y que te contengan, sentir que te necesitan, que te valoran. Si necesitamos ese acompañaiento vital compartido, porque entonces…

  6. En general se nos puede hacer más difícil llevar una vida independiente porque las demás mujeres (gran parte) están obcecadas en su objetivo de pareja-casa-hijos, tienen marcado a fuego que no se les pase el arroz, etc. Hasta fuerzan la situación para llegar a ello sin ni siquiera desearlo realmente… es pura imagen. O buscar esa “seguridad” sentimental para no sentirse solas (y acaban sintiéndose solas igual). Entonces, qué hacemos las que no buscamos eso? Los lazos con mis mejores amigas, a mis 20 largos, se han visto tremendamente reducidos. Ellas no buscan lo mismo en la vida, y a nosotras, a mí, nos afecta. Y aunque me considere una mujer muy independiente emocionalmente, tengo pareja. Pero mi pareja es algo más de mi vida, no es mi vida. Mi vida no gira en torno a ella. La complementa. Y tener una casa, tener hijos, etc. no entra en mis planes para nada. Quiero salir, quiero viajar, me siento extremadamente joven y viva para hacer mil cosas diferentes a las que la sociedad te empuja (cuánto he discutido por el tema de marido e hijos… años y años. Ahora que ya ven que lo decía en serio me van dejando en paz jaja).
    Sí, es probable que muchas personas necesiten esa persona que te acompañe en la vida, por qué no, es muy agradable compartir el mismo sentimiento y, además, si te atrae físicamente… para qué queremos más. Pero la manera de “construir” tu vida puede ser muy diferente, puedes hasta vivir sola si es lo que te apetece. Perdamos el miedo a la soledad!! Yo nunca lo tuve y, mira, ahora tengo una pareja muchísimo más sólida que otras con hipoteca e hijos. Saber que tu felicidad no dependerá de nadie ayuda a la hora de establecer vínculos reales y fuertes. Y no necesariamente tienen que acabar siendo “tradicionales”; hay muchas maneras de vivir, tanto solo como acompañado.

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