Machirulo Empoderado FM, ¿dígame?

imagen tomada en el desfile de Dior por Antonio Barros
Imagen tomada en el desfile de Dior por Antonio Barros

 

Ayer pasé unas horas viendo en directo cómo se emitía un programa en Cadena COPE, en Madrid. Cadena COPE es una emisora que pertenece al Grupo COPE, hecho que me ha parecido curioso porque vengo a hablar de las actitudes machistas que vi en el programa, y sé que anteriormente ha habido otra polémica por algo parecido con Rock FM, que pertenece al mismo grupo.

Estuve allí de cuatro a siete y cuarto de la tarde. Hablaron de política, de música y cine, hubo publicidad, pero sobre todo hablaron de deporte, comentando los partidos de fútbol que se jugaban durante la emisión. De media había siete personas sentadas a la mesa y de esos siete colaboradores había una mujer o dos a la vez, como mucho, pero eso no fue lo que me molestó.

La primera chica, que estuvo sentada a la mesa la mayor parte del tiempo que estuve allí, sólo hablaba durante 30 segundos cada vez y era para comentar cómo iba avanzando el partido de la liga femenina que se jugaba. 30 segundos para comentar si había habido algún gol y cómo iba el marcador, y luego volvía a callarse mientras sus compañeros comentaban y debatían otros temas. Sólo hablaba cuando ellos le daban paso, no sé si por iniciativa propia o por política del programa, el caso es que estaba más de adorno y coletilla que como auténtica colaboradora.

Llegó otra chica, que no estuvo sentada a la mesa más de diez minutos. Hizo un anuncio de Citroen, y se fue. Unas horas más tarde volvió para hacerlo otra vez y volvió a irse. Creo que en total habló durante un minuto o minuto y medio mientras estuve allí. El anuncio obviamente incluía distorsionar la voz de forma sensual en algún punto porque ¿para qué queremos a una mujer en la radio si no es para explotar su sexualidad?

La tercera chica fue la que más me llamó la atención, no trabajaba en Cadena COPE sino que fue como colaboradora de otra emisora, y ella sí que quería hablar. Se metía en la conversación intentando hacer su trabajo, mientras la respuesta de sus compañeros era tan patética como predecible. Lo primero que hizo otro colaborador que se comunicaba por teléfono desde uno de los estadios de fútbol, si no me equivoco, al darse cuenta de la nueva incorporación femenina, fue pedir que se le enviara una foto de la mujer, ante lo que todos los demás rieron. Al acabar las risas uno de los colaboradores dijo: es muy guapa, pero tiene novio, información que no se había dado de ninguno de los colaboradores masculinos. Supongo que no sería de interés. Ella hablaba de música, de su emisora, de su colaboración, y el caso que se le hacía era para comentarios socarrones antes de cambiar de tema y volver a hablar entre ellos. Tampoco ella duró demasiado tampoco a la mesa, diría que diez o quince minutos, siendo generosa. No tuve ocasión de hablar con ella, pero se la veía bastante incómoda a pesar de que se reía. Yo lo hubiera estado.

Entonces mencionaron la nueva película de animación “Ozzy”, en la que, entre otros, actúan como dobladores Maldini y Elsa Pataky. Tras varios comentarios sobre la modelo, actriz y productora que tenían más que ver son su naturaleza femenina que con su trabajo profesional, vino el clímax de la velada, la frase que me dejó completamente descolocada y que me quitó las ganas de seguir escuchando. Uno de los colaboradores dijo, textualmente, en directo en una radio nacional: que Maldini haga de perro, comparado con que Elsa Pataky haga de perra, no tiene nada de interés, lo cual fue seguido de algún comentario sobre tríos, siguiendo la línea sexual tan marcada que llevaban a la mínima que se hablaba de mujeres. Poco después de pasar esto me fui.

Entre lxs que fuimos a ver la emisión había compañeros y compañeras de clase, pero en su mayoría eran hombres. Algún día pretendo ser periodista y no pienso consentir que nadie me pregunte en directo sobre novios, novias o cualquier cosa que traspase la línea de lo profesional y entre en terreno personal, o tampoco que se lo hagan a otra mujer delante de mí. Las periodistas podemos hacer más que servir como reclamo, comentar el deporte femenino y estar guapas para las fotos. Tenemos una opinión tan válida como la de cualquier hombre. Quiero que la gente sepa lo que ocurre dentro de los medios con nosotras, no ya sólo en las publicaciones sobre deportistas femeninas infravaloradas sino dentro de las propias salas de grabación o de redacción, donde periodistas femeninas tratan de abrirse paso en un “mundo de hombres” que no para de hacer alusión y destacar nuestra sexualidad, como si fuera lo único que tenemos que ofrecer a la esfera pública. Me parece patético.

De ahí que insistamos tanto en la importancia de la representación femenina equitativa en los medios de comunicación, para equilibrar la mirada y evitar que este tipo de situaciones sexistas se sigan produciendo día a día, perpetuando estereotipos machistas y poniéndonos trabas a las mujeres en tanto que profesionales igual de válidas que nuestros homólogos masculinos.

Sobre Zoe EM

Las mujeres de mi vida influyen y refuerzan mi pensamiento feminista. Estudio periodismo y me gusta contar historias, en este espacio cuento las suyas.

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