El dolor de regla no es normal

Autora: Erika Irusta
Autora: Erika Irusta

 

Hemos visto este verano las reacciones mundiales al incidente en los Juegos Olímpicos de Río 2016 protagonizado por Fu Yuanhui (傅园慧), que ha sido denominado muy alegremente “la ruptura del tabú menstrual”. Pongo el vídeo, que ya habréis visto, porque es imprescindible ver la cara de dolor de Fu Yuanhui:

Por supuesto, carezco de los datos para saber si Fu Yuahui padece endometriosis (puede que ni ella misma lo sepa), pero está claro que su dolor (dismenorrea) es excesivo. Ya Paula Radcliffe, Jessica Judd o Anne Croft (por citar las deportistas británicas a las que sí se da cobertura en medios) hablaron sobre la menstruación en competición. Hace muchos años que la medicina deportiva, por su lado, y la antropología y sociología menstruales, por otra, se ocupan de si hay verdaderamente cambios en el rendimiento de las mujeres que menstrúan y cómo compensarlos para que en la competición no se desvirtúe el trabajo de entrenamiento previo. Y hay mucha bibliografía sobre el uso de anovulatorios para planificar ese falso “primer día del ciclo menstrual” (ya que el sangrado, como sabéis, no es ovulatorio, sino un fake para que las mujeres no extrañáramos la hemorragia), especialmente entre atletas de alta competición, para que no fastidie pruebas importantes. También, por supuesto, se han planificado embarazos y se ha hormonado voluntaria (e involuntariamente) a las atletas. Pero hoy me voy a referir en exclusiva al tratamiento mediático del dolor menstrual de las deportistas, en este caso, Fu Yuahui.

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Hay múltiples consideraciones que hacer sobre este caso, como si verdaderamente la cultura “china” (como si fuera unitaria dentro y fuera de China, o entre clases sociales/hábitat/nivel educativo) tiene un tabú menstrual, o si éste es mayor o menor que en nuestra cultura “occidental” (que, presumo es, más bien, la globalizada cultura estadounidense/anglosajona). Otra consideración en la que no me voy a extender es sobre la estupidez de algunos comentarios en la red sobre si visibilizar o declarar este problema por parte de la nadadora olímpica era una “excusa” por su bajo rendimiento. El machismo de los comentarios en Youtube va de suyo, no me extiendo en él.

No obstante, sí quería señalar las dos caras de la moneda en que las deportistas y las mujeres que menstruamos nos jugamos nuestra identidad social. Por un lado, hablar de la regla en el contexto de una retransmisión deportiva televisada, que ven millones de personas de todo el mundo, es un acto con pocos precedentes y reseñable, positivo. Por el otro, me rechina que, a la par que la nadadora explicita la causa de su dolor, añade, inmediatamente después: “Creo que no nadé bien hoy. (…) El periodo me vino anoche así que me siento bastante floja y muy cansada hoy. Pero esto no es una excusa. Al final del día no nadé demasiado bien” [traducción de los subtítulos ingleses del vídeo]. Para evitar que el patriarcado interiorizado y el mediático la acuse de utilizar ese estado fisiológico (primer día del ciclo menstrual, sangrado) como excusa, ella misma se adelanta a las críticas que, efectivamente, sectores reaccionarios han vertido sobre ella por citar su menstruación (véanse los comentarios a sus vídeos) y directamente se culpabiliza diciendo que la menstruación no ha tenido que ver. Zas, zas, autofustigándose. Una mujer no puede explicar su bajo rendimiento o su malestar por la regla. Es algo que nos tenemos que tragar, bancar. Si no, somos unas quejicas.

No podemos dejar escapar estas oportunidades de cobertura mediática para visibilizar, no sólo la regla (que es un proceso fisiológico normal con el que se puede hacer deporte y desempeñar cualquier actividad si la persona se siente bien, cosa que es lo habitual en un estado de equilibrio hormonal en cualquier sexo) sino, también, que los calambres menstruales* no son algo normal. No es normal que a Fu Yuahui le duela tanto. Una deportista olímpica, precisamente por su alta actividad física y menor cantidad de grasa, tendría tendencia a reglas poco abundantes -o menos abundantes de como eran antes de iniciar los entrenamientos intensos-, menos dolorosas e, incluso, a amenorreas.

Una mujer preparada para la alta competición es encontrada agachada** retorciéndose de dolor junto a la piscina en la que acaba de nadar junto a su equipo. No es sólo dolor pélvico, es que ella confirma lo que para todas es obvio: le duele la regla muchísimo, tiene una dismenorrea feroz. Cuando la menstruación duele de esa manera, es inevitable pensar en endometriosis, adenomiosis o un trastorno ginecológico. No podemos dejar escapar estos episodios públicos para concienciar a la población de que no es normal que a una mujer sana le duela tanto que no pueda caminar, estar de pie, no ya ganar una medalla de plata (ganó la de bronce). No es normal y nadie ha hablado más que de visibilizar la menstruación en el deporte de élite, cosa muy positiva, pero además habrá que hablar simultáneamente de que el dolor de regla así de extremo no es normal: ni sentirlo, ni que esté sin tratar/medicar (¿podía Fu Yuanhui haber tomado analgésicos/AINE’s, o habría constituido dopaje?)/diagnosticar. Sea o no endometriosis, esperemos que Fu Yuanhui busque y reciba la atención especializada necesaria para manejar sus dolores pélvicos y que no le hagan sufrir tanto. Y que se hable de “trastornos menstruales”, no de “menstruaciones dolorosas”. La regla no es una enfermedad pero, la endometriosis, sí.

* La traducción que últimamente se está dando a killer menstrual/period cramps desde el periodismo a los clásicos “retortijones menstruales” o “cólicos”. Me gusta más el término “cólicos menstruales” porque es mucho más preciso respecto al origen visceral del dolor menstrual y porque no todo el dolor menstrual es “eléctrico” o viene y va como un “retortijón”, sino que puede ser sordo y continuo.

** Las cuclillas se emplean bastante en el sudeste asiático como postura de descanso o cómoda para emprender actividades y son una excelente manera  de aliviar, en ocasiones, el dolor menstrual y la pesadez abdominal de origen ginecológico.

Sobre Irene Aterido

soy consultora en comunicación, salud sexual y género.

3 thoughts on “El dolor de regla no es normal

  1. joder, esa chica lo estaba pasando de puta pena! Y tuvo los ovarios de nadar una final olímpica y quedar tercera!! Imaginad si no hubiera tenido dolor.
    Pero muchas van al médico y les dan ibuprofenos y a aguantar. No se mira si hay algo más.
    Hay mucho campo de investigación ahí. Por qué hay mujeres con dolor y otras no (dejando de lado la endometriosis)? Por qué es algo que se mantiene evolutivamente si incapacita hasta estos extremos? Al hilo de esto, es algo que ha pasado siempre o el dolor menstrual es de aparición reciente? En fin…

  2. Yo tenía un dolor de regla muy intenso, que duraba unos siete días, desde tres días antes de que me bajara hasta que me acababa el flujo. Nivel quedarse en la cama el día de Navidad por no poder sentarme a comer. Fui a la consulta de ginecología y me hicieron una ecografía. Me dijeron que no había “aparentemente” ningún problema y me recetaron anticonceptivos porque era solo un “desajuste hormonal”. El dolor intenso pasó de durar siete días a tres, pero ahí sigue. Y, literalmente, me han dicho que lo único que se puede hacer es tomar analgésicos más fuertes. Así que he pasado del ibuprofeno al naproxeno, que tampoco elimina el dolor completamente. Y sigo sin que ningún médico me haya dicho el nombre de mi enfermedad, si es que la tengo…

  3. Ese dolor tan tan intenso puede que no sea normal, pero sí es normal sentir ciertos malestares e incapacitar/limitar levemente para ciertas actividades. Sí, podemos seguir haciendo ejercicio, pero pocas seremos las que estemos buscando una medalla de oro, vamos. A todas no nos sienta igual, pero sí es posible que te haga sentir más débil y no rindas al 100%. Yo soy una persona sana, con poco porcentaje de grasa y me dedico al mundo del deporte. Tengo mucha resistencia y fuerza. Me alimento correctamente. No tomo anticonceptivos hormonales. Y sí, tengo menos malestares que la mayoría de las mujeres con las que me relaciono, pero también he tenido mis días flojos, días que en mis adentros me estaba muriendo pero he aguantado como una jabata la hora correspondiente de cardio, bici o lo que fuera. También he tenido noches de despertarme y tener que tomar ibuprofeno a la fuerza porque no aguantaba más el dolor abdominal. Así que sí me parece normal tener malestares. Y lo de esta mujer puede haber sido meramente puntual y tuvo la mala suerte, condicionada también por otros factores, que pueden ser muchos los que afecten (por ejemplo el estrés). Un saludo.

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