Ni machismo ni igualitarismo; feminismo.

ni machismo ni igualitarismo feminismo
Ilustración: Ambivalently Yours

 

Atención: Este es un artículo Flaco Favor, con lo cual puede ser de lectura incómoda para ciertos lectores. De ser así, abandone la página antes de que sea tarde y que el hembrismo abrasador que desprenden nuestros textos eche por tierra la buena imagen del feminismo de verdad, el bueno, ese que defiende el derecho al voto y blablabla

Últimamente, el discurso que leo y que desautoriza el feminismo, pese a todas las explicaciones que se den, pese al “ir a los orígenes” del movimiento y la lógica del término, pese a poner como ejemplo que llamar “igualitarismo” al movimiento feminista es igual de absurdo que llamar así al movimiento socialista (pues busca la igualdad de los ciudadanos independientemente de su clase social) o al anti-esclavista (que busca la igualdad entre esclavos y amos), las respuestas son siempre las mismas. “Es un término excluyente”, “si busca la igualdad, ¿por qué no se llama ‘igualitarismo’?”, “ni machismo ni feminismo, igualitarismo”, “en la sociedad actual es un término desfasado”. ¿Qué ocurre? ¿Por qué el feminismo, ya no como ideología, sino como término, levanta tantas ampollas? Y, sobre todo, ¿por qué es completamente desacertado equiparar el feminismo a la igualdad?

Dejando de lado al clásico machirulo, muchos de los declarados “pro-igualdad” dicen no rechazar el movimiento, sino el término, porque excluye. Nos han jodido. Excluir es anular todo rastro o huella de la mujer en la historia de la humanidad por pertenecer a ese desgraciado género. Excluir es que la historia de la humanidad se haya llamado “historia del hombre”, no porque venga del latín “homo”, sino porque directamente es la historia que importaba, la de él, ya que socialmente la mujer carecía de relevancia alguna. Sin embargo, el término “feminismo” no busca excluir, no rechaza al hombre ni mucho menos. Simplemente, visibiliza a ese 50% de la población sistemáticamente ignorada hasta hace poco. Y dar visibilidad como mínimo con el término es básico, porque pretender denominar “igualitarismo” al feminismo anula lo que realmente se pretende (y no, no es estar por encima de los hombres) e invisibiliza de nuevo, negando la causa, negando el sometimiento y la opresión, negando la necesidad de reconocer a la mujer socialmente como tal, no “igualarla” al hombre.

Entonces… ¿qué pretende el feminismo y por qué es absurdo llamarlo “igualitarismo”? El término designa el movimiento en pro del empoderamiento femenino, no es un término que sólo se refiera a la igualdad de género. Esto significa simplemente, que el feminismo no es tener los mismos derechos que los hombres (sí, Flaco Favor). No es “igualarnos” para incluirnos también en un mundo patriarcal que, de hecho, es lo mínimo que se debiera hacer. Es tener en cuenta las diferencias entre ambos géneros y que las mujeres se empoderen en base a sí mismas y no a otros hombres, que al fin y al cabo es lo que significa la “igualdad”, pues es una igualdad en base a lo ya construido. Porque… hombres y mujeres no son iguales, y adaptarte e igualarse no quiere decir que se estén teniendo en cuenta las necesidades y problemáticas de ambos géneros, solo de uno, mientras que el otro “se adapta” al mundo previamente construido y adaptado a las necesidades de ese uno.

Todo esto no quiere decir que se busque estar por encima del hombre. Para nada. Simplemente que es necesario ese reconocimiento de la mujer, no como igual al varón, sino como un ser completo como tal por sí mismo ya lo es el hombre, y para ello, es necesario cambiar las reglas del juego y no igualarlas mientras seguimos jugando dentro del patriarcado.

Buscamos mujeres libres, empoderadas y, por supuesto, hombres libres y empoderados también, lejos de los convencionalismos sociales y los papeles que “le tocan” a cada uno por su género. Pero que estés a favor de ello, seas hombre o mujer, no te hace menos igualitario ni resta importancia al hombre; se la da a la mujer, porque por desgracia la lucha comienza debido a ese olvido de ella. Por ello, buscando la libertad y romper con los roles de género, denominarte “feminista” no hará menos hombres a los hombres.

Y si todo esto parece desfasado, o innecesario dado que “habéis conseguido muchos derechos”… sólo pido un vistazo, con las gafas violetas, a vuestro alrededor; pasar de “malo” a “no tan malo” no quiere decir que el problema se haya solucionado, que no se someta a la violencia, al terror y al odio a una mujer por el simple hecho de serlo. Porque muchas veces, criticamos desde la comodidad que entraña no haber tenido nunca problema alguno, pero eso no significa que no exista.

Por todo ello, no soy igualitarista, soy feminista.


Este artículo se enmarca en la corriente del feminismo de la diferencia, una de las muchas corrientes que tienen cabida dentro de los feminismos. En Locas Del Coño no nos enmarcamos en una sola corriente, pero les damos cabida a todas y nuestras colaboradoras son libres de presentar su propio feminismo.

Sobre Ana

Lista, guapa, sexy, feminista... lo tiene todo, salvo modestia y pelos en la lengua, hay que fastidiarse.

6 thoughts on “Ni machismo ni igualitarismo; feminismo.

  1. Hace tiempo que me venia rondando la misma pregunta, ¿por qué esa hostilidad, no ya al movimiento en si (que también), sino al propio término?

    Yo la única explicación que le encuentro es la sutilización del mensaje machista, igual que cuando los ultras pepero-católicos y demás derecha rancia sutilizaban su mensaje homófobo afirmando aquel tristemente famoso: “Que hagan lo que quieran pero que no lo llamen matrimonio”.

    Una parte importante de la lucha feminista es la creación de significados mentales que desmonten el relato legitimador de las injusticias y la opresión patriarcal. Por eso necesitan desacreditarnos desde la semántica. Pero lo hacen por que ven como si tiempo se acaba.

  2. Hola! Acabo de descubrir su blog y me ha encantado . Sus publicaciones son tan graciosas -en el sentido de que utilizan el sarcasmo- y me han dado nuevos argumentos para defender este movimiento, sobre todo frente a un amigo que se la pasa diciéndonos a una amiga y a mí que todas somos iguales, basándose en que una chica le acaba de romper el corazón. Lo hace parecer en forma de broma pero ¡me molesta ese chiste! Sorprendentemente se asustó cuando les comuniqué que me declaraba una feminista (;

  3. Mil gracias! Mi saber hasta ahora se basa en intuición, poco a poco voy aclarando conceptos. Y esto me ha servido mucho!

    Saludos desde Chile! Otra feminista por acá!

     

  4. Yo era de las que decía eso de, “por qué no igualitarismo?”. Ahora lo veo más claro y lo entiendo . Muchas gracias por explicarlo desde el respeto.

  5. Me han gustado tus argumentaciones pero no me convencen. Muy buen texto, mucha coherencia y cohesión. Pero para mi lo que es igual es el ser humano, independientemente del sexo. Desde mi punto de vista una de las principales causas de vuestra situación actual es la asignación de roles y estereotipos en edades tempranas, los hombres a fútbol y las mujeres a ballet…..bpffffff eso desemboca en lo que hoy día es la gran mierda de ser hombre o ser mujer. La clave no es reconocer a nadie por lo que sea, sino abolir que por ser mujer socialmente este mejor visto que hagas esto o lo otro. En la igualdad están las oportunidades, en reconocer a alguien por algo propio desemboca a posterioridad en en una pelea de gallos por ver quien la tiene más grande, pues cuando hay diferencias hay intereses distintos, y los humanos lo que hemos demostrado en la historia es que todo vale con tal de ganar, incluso a costa de la salud o integridad física y mental del de al lado. El problema de una persona con ideas claras y buenas intenciones es que la gran mayoría de las veces se ve rodeado de ratas con intereses propios. Mis felicitaciones por las publicaciones 😀

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